Poema Revelación de Gonzalo Osses A Vilches



Sólo un gesto audaz
bastó para revelarme
el significado de todo cuanto allí existía.

Supe entonces,
que una flor bien podía ser todo el jardín.
Que la palabra, todas las palabras.
Que una mirada, todos los ojos.
El universo, una masa oscura.

Me brotaron Arrau y Huidobro,
Me nació Gabriela y Alfonsina,
Me invadió Dalí, Van Gogh
Y toda la belleza.

Casi sin aliento pronuncié tu nombre,
Y su grato timbre desnudó el silencio.

Ahora,
Cuando la distancia invade los valores,
Sólo rescato la sospecha de haber vivido tanto,
La lejana presencia de otras horas,
Algún resto de pasión,
Quizás algún encanto.



Poema Post-scriptum de Gonzalo Osses A Vilches



Estoy muerto ?ahora sí?
ya no soy, ya no siento
viviré entre tus instantes
seré sólo un pensamiento
uno oscuro, uno negro
tendré forma de recuerdo

Seré algo que no ves,
no una carta, no un poema,
ni siquiera un sentimiento,
ni llanto ni risa ni sombra ni viento.

Seré ESO, seré ALGO
y de pronto ?cuando nadie te crea?
escucharás estos suspiros
Ahí sabrás que, aunque muerto,
aún respiro.



Poema Poema Para Un Día Cercano de Gonzalo Osses A Vilches



Tú estarás lejos.

Yo dejaré la vida
como una pena olvidada
que se abandona para
proseguir el camino,
y emprenderé la muerte.

Detrás de mí, siguiéndome,
irán todas las cosas
queridas,
el silencio que nos uniera,
el arduo amor que nunca pudo vencer el tiempo,
el roce de tus manos,
las tardes junto al mar,
tus palabras.

Si donde estés tú oyes
que alguna voz te nombra,
seré yo que en el viaje
te recuerdo.



Poema Otoño de Gonzalo Osses A Vilches



Afuera; en las calles hay olvido de vehementes tormentas.
Afuera; desde las ramas de un árbol sigue brillando el sol.
Afuera; sopla el viento revolviendo las hojas apagadas
y el silencio se torna más mudo todavía.

Hay un gris que despierta en el aire deshojando mi aliento,
hay un rumbo que me invita a tomarlo por las veredas solitarias.
Seguirlo es, para mí, una manera de decir;
caminemos juntos.

Otoño siempre tiene algo de sueño escondido entre sus pliegues.
Es la manera de decirlo todo sin pronunciar palabra.
Es la pausa de algo, el por qué de alguien.
Es estar solo y a la vez acompañado
en la intimidad indecente de la conciencia.

El repiqueteo constante de una agradable nostalgia
que se vuelca sobre las calles que camino.
Es estar parado donde siempre quise:
sobre la sombra de un árbol desnudo.

Es recostarse en el calor de una vieja estación vacía,
esperando que alguien se lleve la mañana por delante
y seguir andando con las suelas llenas de hojas
hasta la próxima curva.

Otoño siempre tiene algo de sueño escondido entre sus manos
para dormirlo todo.

Soñarlo es para mí una manera de decir;
ven, el otoño, más que mío es tuyo,
más que tuyo, es nuestro…
ven, para que entremedio de los árboles sin hojas,
por una vez, por esta vez, caminemos juntos.



Poema Otoño Perpetuo de Gonzalo Osses A Vilches



Cada vez que es otoño
yo me quedo en el tiempo
y cada hoja que cae,
traerá tu recuerdo.

…y aquél viento frío,
que penetra mis huesos,
y esa fría llovizna,
que es mi llanto secreto.

Ya mi risa se apaga,
y me cuesta creerlo,
ya no habrá primavera
en mi vida de nuevo.

Sólo sé que estoy cierto,
que me muero por dentro,
y que anida en mi alma
aún mi último aliento.

Ha pasado el verano
y ya llega el invierno y,
si es que hubo primavera
alguna vez en mi pecho,
yo me quedo en otoño,
en este otoño perpetuo.



Poema Noticias de Gonzalo Osses A Vilches



Hace una semana te fuiste de Chile hacia otro país,
muy al norte de aquí.
Yo no sé cuanto tiempo estarás alejado de mí, ni si regresarás,
pero para que al volver no te asusten los cambios que ves,
te hago un resumen de noticias, donde te cuento un poco de todo,
lo que pasó este último mes.

Hoy el diario dice que el costo de la vida subirá,
que ha ganado otra vez Colo Colo
y que Valparaíso amaneció con mar.
Que una guagua anunció el fin del mundo
y que a todos los Aries les toca perder
y a los Libra ganar.

Dice que los sueños, por ley se prohibieron en Pudahuel,
que hoy ha muerto un poeta de pena,
que la geisha chilena quedó sin hogar,
que un pintor renunció a los colores
y la vida y la muerte han firmado por fin
un tratado de paz.

Leí que el destino le ha declarado la guerra al ?dios dirá?,
que el anticristo come en la Casa Blanca
y que el diablo en persona eructa en Irak.
Que las naciones no están unidas
y que sólo esperamos que algún energúmeno
apriete el botón…

Pero en ninguna parte leí que tú aún te acuerdas de mí,
ni que quieres volver,
a vivir ese tiempo de arraigo de nuestra pasión,
a soñar con la casa en el cerro con vista al amor.
Ni a dormir a mi lado en las noches, ni a mirarme con triste reproche,
cuando evoco al dolor.

Hoy la radio dijo, que ha muerto alguien con quien yo dormí,
que amaneció lloviendo en Valdivia
y que en la Argentina falta que comer,
que en Perú ya no cocinan fideos,
que un golpe de estado triunfó en Disneylandia
y tonteras así.

Dicen las noticias, que Bolivia quiere salir al mar,
que la vida es más lenta en verano
y que Zamorano se casa por fin.
Que todo Chile grita ?Gato presente?
y que el Presidente no viaja a ni un lado
sin su carta astral…

Pero ninguna radio me dio la certeza de volverte a ver,
para recuperar,
tu sonrisa, tu voz, tu mirada, tu manera de ser,
tus palabras de aliento, tu forma especial de querer,
los mordiscos que a veces me dabas, las marcas de tu amor en mi espalda
…que ahora duelen más.

Hoy vi en la tele, que el jaguar está en peligro de extinción
que la bolsa cayó hasta los suelos
y que la vacuna antisida falló,
que el alcalde bajó en las encuestas
y que la respuesta a los males del mundo
no está en el Corán.

Dice el noticiero, que están matando niños en Aysén,
Que el pasaje de micro es más caro
Y los estudiantes se botan a paro para protestar
Que han desaforado a otro diputado,
Mientras en el Parlamento se aprueba una ley
Que prohíbe volar…

Pero en ningún canal divisé tu silueta siquiera al pasar
Yo no vi ni un close?up
De tus ojos cansados de verme tomar o fumar,
De tus brazos rodeando mi cuerpo en un adiós filial,
Del Otoño como una amenaza, del dolor de encontrar en mi casa
Recuerdos de tu amor…

Por eso ahora escucho noticias,
Para conformarme con mi realidad y compartir con ellas mi soledad
Y para oír cuando la BBC haga el anuncio que has anotado el gol del triunfo, vestido de rojo, en la final de un mundial,
o recibiendo el Oscar al mejor director, o inscribiéndote en el libro de Guinness
o que te has coronado campeón de un torneo interamericano de orgullo e incomprensión.

Por eso ahora yo miro las noticias,
para alejarme de tu alejamiento, para olvidar que ya me has olvidado,
para ver si la CNN te muestra a bordo de un barco y salvando ballenas al sur del Japón,
o protestando por la guerra en Irak, ratificando el Tratado de Paz,
o piloteando el avión que se estrelle de frente contra mi esperanza de amarte tan sólo una vez más…



Poema Los Rostros Del Olvido de Gonzalo Osses A Vilches



Ahora espero acorralar las pocas palabras que me agradan
para abrirlas por el medio y descubrir su fondo.

Dos de ellas se escondieron en mi viejo diccionario
las demás huyeron… pero tengo un libro que las contiene
y las pronunciaré hasta quedar dormido.

Una vez allí, las repetirá mi sueño con una voz gastada,
por los años, por el mal pasar, por el roce de la almohada.
Las juntaré, pero no quisiera hacer una oración con ellas.

Su sonido prohibido me recuerda cosas, instantes.

Una esquina, a la hora de la tarde,
una nube, para hablarme de la lluvia,
una luna, tres deseo, diez mentiras,
cinco amigos y cincuenta mil estrellas…

Seguramente miraré el reloj alargando mi brazo para poder verlo
desde entonces trascurrirá el tiempo; lento, tierno, insensible,

Pero ese tiempo prohibido me recuerda cosas, instantes.

Desde algún lado me llegan tus palabras sin que las oiga
son tantas que al fin decido no quedarme con ninguna
mientras tanto voy detrás de otros sonidos,
palabras ?quizás? que son pocas y me agradan.

Voy a abrirlas por el medio y descubrir su fondo
tengo ganas de escaparle al frío, se están durmiendo mis manos.

Después de la lluvia fue el frío, y en el exacto rincón de la poesía
brotaba un borde de agua soñolienta y muda.

Fue el frío acompañando soles de invierno
quién me dictó las ganas de escribir sobre un costado igual a la noche
niebla que golpea mi mano en un latir de tinta apurada…

Para decir…
ha llegado la hora ya que mi voz retumbe
desde el espacio de mi rostro joven todavía,
para no morir en los laberintos perdidos del olvido.

Para pensar…
ha llegado mi tiempo, el tiempo en que se lea lo que escribo,
que aquellas palabras muertas surjan desde papeles amarillentos,
sin tiempo, sin voz, sin nombre, hasta sin sentido.

Para querer…
enviar mensajes a mis amores perdidos,
rescatar mi nombre, siete segundos al mes,
para así poder huir de los rostros podridos del olvido.



Poema La Noche Antes De Mi Muerte Estuve Mirando El Mar de Gonzalo Osses A Vilches



La noche antes de mi muerte estuve mirando el mar.
Lo penetré, sus olas abrazaron mis rodillas vestidas.

Aunque era de noche sentí su color, reviví el verde esmeralda del que está hecho.
Lo amé, al comprender que era el color de tus ojos expandidos en él,
y tuve miedo, me sentí solo, pero no pude llorar.

Las estrellas eran dueñas de la noche, el viento soplaba tímido,
la luna no estaba y el silencio lo inundaba todo.

Grité…
Tu nombre se perdió en la noche y mi súplica se aferró a mi garganta,
a pesar de eso, escuché tu voz que venía desde otro rincón con mar.

Y escuché, además, tu respuesta a mis súplicas, a mis gritos, a mis preguntas
Y tu voz que me decía ¡nunca más! nunca más ¡nunca más!

Mientras tanto, desde el cielo caían estrellas fugaces, como llamándome.
y cada estrella ?ahora lo sé? era una caricia que perdí, un beso que no di.

Quise agarrarlas, pero temí fracasar, no me atreví.
Esa noche, aquella noche… voy a seguir mirando el mar.



Poema Ironía de Gonzalo Osses A Vilches



A ti te gustaba el hecho
que yo dijera ser poeta

Pensabas que así me tendrías
y yo -baboso- te escribiría
largos y encendidos versos.

Versos que exaltaran tu belleza
que hablaran al lector de tus virtudes
para que no existieran dudas
sobre la grandeza de tu alma
y la firmeza de tus besos.

Y así, con tu cara de portada de revistas,
querías ser Gala, ser Matilde,
para elevar tu feo nombre
a la categoría de musa,
inspiradora de artistas

¿no es irónico, entonces
que el primer poema que te escribo sea éste;
escrito en estos días,
al cumplirse tres meses de la noche en que te fuiste?



Poemas por Título – letra T – Poemas para Estudiantes


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