poemas vida obra yanira soundy




Poema Como Otras Tantas Veces de Yanira Soundy



A los niños y niñas que fueron violados bajo la noche…

Esta noche ha entrado la luz casi dormida, atrapando estrellas y violines.
Ha venido con su boca helada y rendida, con su alma gris templando mis raíces.
Ha venido a tallar el tiempo, con un manojo de violetas, como un sueño sin aurora, pintado de nuevo con cenizas.
Murmura secretos y deja caer sus lágrimas en mi garganta, triturando la angustia hundida entre mis venas.
El viento cruza el resto del cielo, moviendo los platos vacíos. Una miel rota se derrama en los cartones de los niños que duermen abandonados en las calles.
La noche es una puerta abierta…
Hombres de vidrio desgarran los jacintos y descapullan las rosas inocentes.
Un aire frío se cae, se levanta y se consume…
La luz pasa de largo, como otras tantas veces.



Poema Abril(yanira Soundy) de Yanira Soundy



Ha crecido el abril en mi abandono.

Ha venido a llenarlo todo con su llanto, para humedecer las
lunas del cristal, los tallos verdes, la gracia que toca el
suelo duro.

Se ha llenado de cigarras, que miran con tristeza.

Cigarras que golpean el fruto de mi nombre, y ponen una
mordaza de hielo entre mis labios.

Existo silenciosa, con una carta estrujada y un invierno eterno;
con una piedra que se destroza y un gusano voraz que me
devora.

Ha llegado mi abril, humedeciendo el luto de este cuerpo de
alas tronchadas. Vino despacio por los juncos y las breñas.

Allí donde los espejos de las hojas apagan sus luces y los
crisantemos se arrojan a la noche del alma.

Voy a bajar a su misterio, triste y fría, y encontraré su túnel sin
origen.

Abril de miedo frío…me roba los sueños y deja mis ojos
abiertos, gastados por el llanto.



Poema Sin Ti de Yanira Soundy



Te vas y vuelan resignadas las gaviotas. Ya no llenaré tus oídos con mis rosas ni mojaré mi ayer con desventuras. Caminaré sin ti bajo este cielo; será como vestirme de una voz nueva, y aprender a vivir como las aves.

Caminaré sin ti, y será por siempre de esa forma; mojarán la tierra los inviernos y vendrá de nuevo el sol, y tú no estarás conmigo.

Galoparé en mis sueños y reposarán mis caminos llenos de ternura.

Entonces nadie habrá vencido. Abandonados quedarán tu escudo y tu batalla.

Lo tuyo no fue amor, lo supe siempre. Envuelto en fantasías te perdiste, y lejos, ya muy lejos de mi playa, giraste tu veleta en busca de un sueño irrealizable.

Te vas y vuelan resignadas las gaviotas; calla mi boca y el corazón toca tu estela. Qué mal te hice al amarte de esta forma. Caminaré sin tí, y seré feliz de igual manera. El amor, cuando se va, no vuelve nunca, y tú te fuiste dejando un rastro de hiel entre mis lágrimas.

Déjame escuchar el canto de la fuente. Quiero beber un poco de ese río que se lleva consigo todas mis ansias. Quiero guardar en silencio el frío y la arena de tu nombre, y colorear mi rostro con la luz nueva de una estrella.

Pasará esta vida como todas; entonces seremos el milagro y el vuelo ilusorio de dos almas.



Poema Con El Velo En La Noche de Yanira Soundy



Cuando cubres mi espalda con el velo de la noche
y cruzas en silencio el húmedo paisaje de mi
cuerpo, el ala errante del viento
se quiebra en nuestro sueño.
La luna cae sobre el mar,
llena de silencios.
La tarde se vuelve tempestad, agua despeñada de lo alto,
voz de lluvia.
La rosa amarilla se abre al aire frío,
susurran los árboles
y tú bebes el secreto
que vibra entre mis labios.
Cuando cubres mi espalda
con el velo de la noche,
una amapola se quema entre tus dedos.
El amor abre sus alas a un canto de estrofas
y se vuelve un río pensativo,
una larga voz que moja
las campanillas y los cardos.
Cuando cubres mi espalda
con el velo de la noche,
en los aleros canta un pájaro salvaje.



Poema Tu Recuerdo de Yanira Soundy



El viento es monótono y seco. Pasan los días como los sueños y las voces, el ayer lánguido y triste.

¿Cómo escuchar tu voz en los labios del silencio?

Mírame – en la inmóvil yedra- imaginándote en la calma del ocaso, bajo la luz de un cielo estrellado.

Calla mi boca tu ausencia, en cada instante que pasa.

Soy la linfa del caudal disperso que se oculta, en esta noche íntima, donde esquivo la orfandad del pensamiento.

Dame una soledad intacta y pura, que pueda sentir la exceltitud del alma, oír tu risa en un niño jubiloso, escuchar la lluvia entre los recodos dormidos del jardín.

Así en el azul de tu distancia, a solas lloro tu abandono.

Si pudiera sentirme leve como el viento, llegar a ti humildemente sin sueños ni ataduras. Así, en el hondo anhelo de mi alma, sigo sin encontrarte.

Pinceladas violetas abren mi ventana, la brisa huele a rosas…tu voz inefable me grita en la senda estremecida.

La muerte oculta matices de belleza que aún no has penetrado.

Vibra tu alma cuando la sombra llega con sus tenues misterios.

¿Qué hacer sin tí? Me pregunto tantas veces, mientras la vida sigue su curso.

Tu espacio está lleno de rosas marchitas. Tú no puedes morir porque vas en nosotros y más allá de nosotros…

Este dolor nuevo, dolor llevado en las entrañas hace brotar acongojadas voces.

Hoy he comprendido la distancia y llegó hasta mi la honda tristeza.

Me invade la ternura, me quedo a dos pasos del llanto…

Padre: ¡Que las enredaderas del olvido no cubran tu figura!



Poema Niña Durmiente de Yanira Soundy



A esa pequeña que murió en el vientre de María…

¿Para qué despertar, Niña Durmiente?
Entre un charco de sangre y periódicos rotos, con una madre huelepega y un letargo de cosas amargas.
Ve a la blancura del sol, a las divinas horas en que se eternizan los instantes, a un cielo de sorpresas donde juegues con el mundo inocente entre tus manos.
Vuela al trino, al perfume y a la primavera, canta con una guirnalda de risas y deja ya de llorar.
¿Para qué despertar Niña Durmiente?
Vuelve a la blanca luna, y a los muñequitos de azúcar.
Deja la quietud que arrastra tu cansancio de luchar.
Cruza las islas y los silencios del campo, los mares sin naufragios, las invisibles lágrimas.
Déjanos en esta cosecha de tinieblas, fantasmas y corazones lacerados.
Déjanos con el canto apagado y los dedos ansiosos.
Vuelve a Dios, con tu manto blanco.



Poema Verdad de Yanira Soundy



Por ti he sembrado la esperanza en los rincones, temblorosa de miedo y
cubierta de tu inmensidad.
He vuelto a escribir con las pupilas húmedas tu luz sobre la hierba.
Hoy hablo con la tibieza cóncava de mis manos, he recuperado la dulzura de
esperar, sin jinetes que invadan mis recuerdos ni alfileres que entren por
mis poros.
Veo como tus puertas levantan sus dinteles y se elevan los portones
eternos..

Por ti he vuelto a soñar la casa del árbol con un ejército de pájaros.
Sin la pesadumbre de las cúspides absortas, sin los vasos de angustia, ni
los opacos universos.
¡Que fácil es encontrar tu luz en ritmos azules..!
¡Que fácil es aprender a leer las letras del cielo..!

Mi corazón me habla de Ti..
Eres mi pastor y nada me puede faltar…
Si me aturden las penas,
mi corazón no teme.
Ahora mi cabeza se levanta, has preparado la mesa para mí.
Reconfortas mi alma frente a mis adversarios, he recibido la unción del
Espíritu Santo..
¡Rindo honor a tu nombre Señor!
Eres el Rey de la gloria, Dios de Jacob
Amor y lealtad son todos tus caminos,
para quienes guardamos tu alianza y tus mandatos.



Poema Para Llegar A Amarme… de Yanira Soundy



Este día en el ascensor, la inquietud ha vedado nuestro beso. A pesar de vernos llegar sin el usual cargamento de miedos y quimeras, con los ojos de ópalo y la sed que arde en nuestros cuerpos.

Estás frente a mí , como un jardín de tallos en mis venas, donde estallan flores encendidas. Ardorosa maraña de historias en este suelo de sombras y pájaros de espumas.

Estas en mí, con la pompa del follaje eterno..

Déjame llenar mis labios de sonrisas, entender que mi vida esta hecha para las cumbres y no para los abismos. Quiero alejarme a la estación anónima y acariciar tu cabello de lunas.

Este día la inquietud ha vedado nuestro beso. Se abre el ascensor y un áureo polen cae sobre mi corazón desnudo. Mientras tú permaneces callado y frío.

Es el misterio que abre nuestras manos, es el amor que se fue y no vino. Un viento en los naranjales, donde tiembla el cantar de los ayes…

Miro tu rastro en los caminos vividos: firmando en el silencio, mesas de manteles blancos, noches de castos proyectos, sueños de ramas nerviosas, perfumes verbales, bailes y compases… miro en tu noche: la galantería indiscreta, los donativos a la iglesia y los acentos medidos de tus palabras.

¿cómo encontrar los dóndes, los cómos, los porqués? Como articular lo perdido y aquello que es solo un instante de quien juega a divagar, a soñar… a tener un paisaje irreal y un piano de hojas. Es andar y desandar con los párpados cerrados.

Para llegar a amarme es necesario aprender a estrenar las alas de los pájaros y entregarte sin la embriaguez de las cañadas abiertas.

Hoy te miro como el niño que corre para no asustarse, con su otoño prendido como sol a mi silueta; seguro de vivir para olvidar la vida. No escuchas el ruido de los sueños, la dulce hierba que cae , acaricia y se va, ni la orilla fresca donde los pies desnudos ignoran al viento. No rompes el frío ni salpicas las flores con las palabras.

Tu luna aparece en el cielo al contraluz de la tarde…

La sombra espesa ha callado nuestras bocas, amarrándonos las manos intactas.

He llegado a casa, veo de lejos el tráfico imponente, y destellos de luz sobre las cabezas de los automovilistas. Me siento frente a la computadora, suspendida en el tiempo y conjugo el rojo, el índigo, la plata, la dulzura del otoño, el amarillo.. la música nueva y las estrellas marchitas.



Poema Otra Vez de Yanira Soundy



La luz cae como una hoja seca para iluminarte todo…estás
largamente desnudo.
Otra vez tus dedos ansiosos traspasan mi pecho y el amor sube
en sílabas de humedad hasta mis senos.
Tus labios erizan el manto de mi piel hecha de lunas, mientras el
timbre de tu voz pone sonido al viento.
Otra vez tú y yo, campo y selva, bebemos del olvido en este
impulso de serlo todo, con el deseo de extendernos por encima
de la más alta pregunta, para traspasar las metas de los siglos.
Otra vez acortamos las rutas para vernos y cerramos el paso del
tiempo.
Mañana la noche estará vacía en tus brazos abiertos…mi
corazón se desprenderá como una campana entre tus dedos.
Déjame amarte de nuevo, y enterrar los miedos en los astros
quietos.
Quiero arrancar la tristeza, y extraviarla entre mis versos.



Poema Niños De Escarcha de Yanira Soundy



Carta a Pulgita

PULGITA:
¿Que haces sentado dejando escapar tu vida entre pedazos de vidrio?
Descubre tu rostro en el agua oscura y mira tu sonrisa por primera vez.
Deja escapar tu alma de niño, entre los sueños y colorea el canto de las ranas.
No hay árboles torcidos ni tristes, no hay días sin luz. Sólo tu miedo a los caminos solitarios, a las personas extrañas, a la tortura de pensar.
No todos los seres humanos somos malos ni complejos. No todos arrojamos piedras a los sentimientos.
Hay otros cielos que no están hechos de estrellas de papel y estaciones que no abren ventanas a la ausencia.
Y por allí en cualquier parte, en los pueblos perdidos en los montes, en las ciudades bulliciosas, hay quienes regresan jubilosos, después de haber terminado sus estudios.
Pulguita, existen otros caminos, campanas que suenan en los patios abiertos.
Verdes recién nacidos casi amarillos y verdes oscuros en las hojas maduras de los árboles.
Un mundo distinto, con un especial sentido de vivir.

Un mundo que no pone límites al esfuerzo, una carga de años que nos hace un poco filósofos de la vida cotidiana.
Pocas horas me quedan para marcharme, volveré cualquier día, llena de lágrimas y sonrisas, para verte una vez más y descubrir tus manos limpias.
arta a Pulgita



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