poemas vida obra n

Poema Nocturno de Alvaro Mutis



Respira la noche,
bate sus claros espacios,
sus criaturas en menudos ruidos,
en el crujido leve de las maderas,
se traicionan.
Renueva la noche
cierta semilla oculta
en la mina feroz que nos sostiene.
Con su leche letal
nos alimenta
una vida que se prolonga
más allá de todo matinal despertar
en las orillas del mundo.
La noche que respira
nuestro pausado aliento de vencidos
nos preserva y protege
«para más altos destinos».



Poema No Te Pongas Bravo, Poeta de Roque Dalton



La vida paga sus cuentas con tu sangre
y tú sigues creyendo que eres un ruiseñor.

Cógele el cuello de una vez, desnúdala,
túmbala y haz en ella tu pelea de fuego,
rellénale la tripa majestuosa, préñala,
ponla a parir cien años por el corazón.

Pero con lindo modo, hermano,
con un gesto
propicio para la melancolía.



Poema Ningún Gato de Alvaro Miranda Buranelli



Conduciendo el automóvil por la carretera, en medio de la
noche
la luz de los focos abriendo la noche, rasgando las tinieblas
como una navaja, sobre el asfalto negro
las señales indicadoras a los lados del camino, gigantescas
luciérnagas
de electricidad, brotan los amarillos, los verdes, los rojos
nada se distingue en torno del automóvil que cruza solitario
devorando millas a su paso como un león sobre una alfombra
fosforescente
ocurren los accidentes menores, aquéllos en los que ningún
humano sale herido
atropellar un perro, un pájaro que se estrella contra el
parabrisas
pero ningún gato, yo he visto morir seres queridos casi en
mis brazos
he sentido el sabor de la muerte en mi taza, yo he visto
el sufrimiento
más severo, el daño más cruel, el dolor más intenso
eclipsados por la resignación y la paciencia, eran mis
bienaventurados,
pero ningún gato, he visto caballos destrozados al borde
de la carretera
disputados por perros salvajes, he visto ovejas rojas
cerca de tajamares,
y cuerpos desconocidos rebotando en el cemento
pero ningún gato, no siento nada especial en cuanto a los
gatos
pero siempre me he preguntado adónde van a morir
porque nunca he visto un gato muerto. Yo que duermo con
estertores
finales en mis oídos, yo que he conocido el amanecer cara a
cara
con la muerte, yo que he lavado, con el puñal del último
suspiro,
el cadáver más querido, yo que cerré ojos para siempre como
si fueran
mis ojos, yo que nací sin hermanos que me abrazaran para
consolarme
y ningún gato, ninguno, he visto muerto
estoy por creer que las siete vidas fue un regalo divino
que Dios consideró no merecíamos.



Poema Noviazgo 4 de Alvaro Cunqueiro



Noche azul de silencio
esquina de sí misma
oída por las amables
galerías de la luna.

Nadie piensa la lejana
melancolía tibia
de los espejos de luto
de tus ojos primeros.

Creciste como mansa
angustia de vidriados
alambre sin respuesta
de tu sexo solícito.

De una luz naufragada
entre rosales verdes
hiciste quince años
-Un abanico con pájaros.

La noche que no desciende
te vuelve a nosotros ahora
como puente sin río
o ventana en tierra firme.

Una estampa de sueño
tu fábula ahoga
desnudos tus cabellos
de antigua novia nueva.

De «Poemas do si e non» 1933
Tr. de Vicente Araguas



Poema Noviazgo 3 de Alvaro Cunqueiro



Mirad los árboles cómo sueñan las hojas florecidas.
¡Yo tengo un árbol! ¡Mirad la novia novia!
Cada sueño deposita grietas en las manos.
Mirad como se fueron haciendo los dedos.
Todo anda revuelto con mi sangre reciente.
La luna tiene un hombro. El río un pez.
Yo tengo en común una ventana con un pájaro.
Esto es un labio y aquel otro una manzana.
¡Como una feria todo! ¡Mirad la novia novia!
Las palomillas se ríen de su talle
Mirad los ojos como cipreses nublados,
¡Como cipreses no! Como ojos simplemente.
¡Yo tengo pies! Hay una sombra ligera.
La sombra tiene un mar. Un mar pequeño.
Nadan en él las cosas. Nadan suaves.
¡Mi novia novia! Mirad las plantas.
!Yo tengo frío. Una vergüenza sensitiva.
Mirad como todo yo estoy revuelto.

* *



Poema Noviazgo 2 de Alvaro Cunqueiro



Los fragmentos de espejos amaban ríos.
Amistades con la sal. Con las cosas más antiguas.
Una novia de las fuentes y de los pájaros novios.
Los cabellos despiertos. La sal imagen mansa,
central de noches vivas. La luna cosa antigua.
Una piedra hierve su talle. El río anda.
¡Qué inexactos y justos los colores de la novia!
Un ave sonora como una margarita,
síes y noes naturales sabor de flor reciente.
Cada espejo una vena escurridiza y fría
donde gotea el olor de los ríos desiguales.
Sobre silencios nítidos la novia de los pájaros.
He ahí la dormida. Un pecho sólo.
Una novia de cosas. Como en cualquier estampa
los fragmentos de espejo amaban ríos.

* *



Poema Ni Donde Viviré Por Largos Años de Alvaro Cunqueiro



Ni donde viviré por largos años,
ciudad prometida primavera,
ni donde amante amor aguarda.

Atravesando la tierra, la temerosa rueda,
quizá un árbol florecido pueda
sostener la derramada soledad.

Quizá en la sombra aquella se encontrara
sed abundante, sangre, carne, hueso,
en que albergar la voz que ahora huye.



Poema Nunca Mas Volviste de Almudena Guzman



Nunca más volviste,
Daniel.

Desde entonces ya no hubo patio
ni baúles con especias,
ni la luz posó sus labios
en los membrillos del aparador.

Y en vez de tu cuerpo fue la fiebre,
la humedad,
el tremendo cansancio
fluyendo de los frascos de perfume.

Por la tarde se me cala el cabello
en un charco de polvo.

Por la noche agrietaba con los nudillos
el ventanal de mi cuarto.

De «El libro de Tamar»



Poema No Hay Nada Que Me Impida de José Corredor-matheos



NO hay nada que me impida
oír la Voz del árbol
cuando sueña,
las plegarias que brotan
de sus hojas.
Ya no me queda nada
por perder,
pero soy tan feliz
que soy feliz tan sólo,
y los ramos floridos
de la infancia
se encienden como lámparas
cuando acaba la noche.



Poema Nada De Los Que Has Sido de José Corredor-matheos



…estando ya mi casa sosegada.
San Juan de la Cruz

NADA de lo que has sido
permanece.
No tienes ni pasado
ni futuro,
y hasta el mismo morir
no es muy seguro.
Nada ni nadie a ti
te pertenece.
Pero respira el campo
si anochece.
Vuelve a ser todo transparente
y puro.
Avanzas confiado
hacia lo oscuro.
El mundo nace en tu interior
y crece.
Qué sencillo morir.
y qué sencillo
poder vivir al fin
como si todo
fuera un ir devanándose
el ovillo,
y nunca hubiera sido
de otro modo.
Todo vuelve a ser tuyo,
siendo nada,
estando ya la noche
iluminada.



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