poemas vida obra n

Poema Nada de Andres Trapiello



Te imagino, lector, dentro de muchos años
leyendo estas palabras. En tu mesa
una luz de bujía y una rosa
anunciarán el sueño, un cuerpo, nada.
Es inútil que busques. En la ceniza hay brasas
que podrías tener entre las manos
sin quemarte. En tu pulso,
avisos, aprensiones, también nada.
Debes saber que entonces, quiero decir, ahora,
volvían cada año los vencejos
y este viejo Madrid era ya viejo
con sus ciegas veletas y sus jardines muertos.
¿Qué buscas, pues, aquí? ¿Algo distinto?
¿Una forma tan sólo? ¿Esa nueva manera
de traer el ingenio, rimas, nada?
¿Buscas tal vez aliento,
saber que ha de morir contigo el mundo,
el hálito más puro de la vida,
el cantar de los pájaros
y los ríos de susurrar oscuro?
Yo mismo cuántas noches
fui devanando el tiempo
y cuántas, como tú, miré a los ojos
de esa hermosa figura cuyo nombre variaba,
primero amor, luego silencio, nada.
Te imagino, lector, dentro de muchos años.
Sigues aquí conmigo
sin que sepas tú mismo
que aquello que aquí buscas
es tu propio dolor, este Madrid,
el volar de un vencejo,
un tiempo igual al tuyo,
el bálsamo en el alma
de un aire limpio y puro.
Que buscas un misterio, vida, nada.



Poema No Son Para La Lira de Andres Eloy Blanco



No son para la Lira manos que odian la calma;
¡para cantarte me he pulsado el alma!
Con un temblor de novia que se inicia,
con un azoramiento de novicia,
el candor de las páginas, rebaño de gacelas,
aguarda ante mis ojos la llegada del Cántico,
virgen como la espuma del Atlántico
antes del paso de las carabelas…



Poema No Son Las Cosas… de Andrea Luca



No son las cosas
lo que las cosas son:
el hombre fagocita
toda la materia
y la convierte en epidermis
de su culto. No hay hechos,
sino juicios, y todo es
y no es según el traje de la época.
Habituados al rebuzno,
con las riendas bien sujetas,
la vida es una espuela
que dirige el camino.
No hay tiempo de pensar
más que en el giro o pirueta
que haga sobrevivir al estómago.
No son las cosas
lo que las cosas son
ni nunca fueron
ni serán,
mientras no nos crezca la cabeza
hacia dentro
y desandemos el camino
de regreso al Edén.



Poema Nube De Invierno de Andre Cruchaga



En las nubes de invierno,
El cielo se oscurece,
Mi libertad se hunde:
La ilusión es velo.
Siempre estoy desnudo:
La lluvia dilata
Esperanza y fuego…
¡Ah, nube de invierno
que cubre la memoria
con gotas de imprenta!
¡Ah, valiente nube:
arcilla del poema:
y todos los pronombre!



Poema No Hay Olvido de Andre Cruchaga



No existe olvido si hay memoria.
No existe pasado si eres mi presente.
El tiempo emerge del pecho
Y allí nos ahogamos en su sueño.
Vivimos para descorrer las flechas
De la vida, no para hundirnos
En las aguas de su bruma.
Vivimos, sí, como pájaros cautivos.
Vivimos, siempre, esperando
Una caricia y una ola de alegría.



Poema No Sé Nada de Anastasio De Ochoa



¿Con una tinta que venden
exquisita en el Portal,
dizque se curan de su mal,
los que de cisnes se ofenden,
y que ser cuervos pretende
con presunción extremada?

?No sé nada.

¿Dizque es el gasto crecido,
que hacen hombres y mujeres
en perfumes y alfileres;
y de la coqueta, ha habido
mil quejas, porque ha subido
el precio de la pomada?

?No sé nada.

¿Y del Parnaso una espía
dizque avisó que en el Diario
se encontró más de un plagiario
que lucirse pretendía
con lo ajeno que cogía,
siempre la boca callada?

?No sé nada.



Poema Noticias De La Ciudad de Anahi Lazzaroni



Los dioses no se detuvieron
en esta ciudad arisca
y asesina.
Antiguos como el mar
más testarudos que una mula,
recalaron con sus dones
en otras tierras.
Quien no lo sepa,
quien intente negarlo,
padecerá sus trampas.



Poema Noticias De La Ciudad (2) de Anahi Lazzaroni



El invierno se acaba,
la gente está loca,
esa desmesura produce
discusiones tribales.

Se retira el invierno
desaparece la nieve.

Algunos permanecerán alterados.



Poema Nueve de Ana Rossetti



No juegas ya conmigo, tan orgulloso estás
que más allá de ti no necesitas nada.
Tú observas incesante, sin embargo
te olvidas de que yo te soy tan parecida
que te describiría con la fidelidad
de un espejo: tan semejante a ti
que hasta podrías amarme sin temor a excederte.

Pero, si en desdeñarme persistes obstinado,
no importa, esperaré.
Mientras enhebro cintas de dulce terciopelo
en el blanco entredós de una tira bordada
o anchas randas de encaje infatigable labro,
atisbando estaré el menor de tus gestos.
Tan preciso lo retendré en mi rostro,
tan exacto, que pasado algún tiempo,
cuando la edad viril, arrasándote
tras derruir la seda delicada
exija tus mejillas para sus arrayanes,
tu pecho como un muro para enredar su hiedra,
no tendrás más remedio que mirarme.
Y te verás en mí, adolescente, inmóvil
durante muchos años todavía.

De «Dióscuros» 1982



Poema Notas Para Un Blues de Ana Rossetti



DO
lor por estar contigo en cada cosa. Por no dejar de estar contigo en cada cosa.
Por estar irremediablemente contigo en mí.

RE
cordar que mis monedas no me permiten adquirir. Que
mi deseo no es tan poderoso como para taladrar blindajes,
ni mi atrevimiento tan hábil como para no hacer saltar la
alarma. Recordar que sólo debe mirar los escaparates.

MI
edo por no llegar a ser, por ni siquiera conseguir estar.

FA
cilmente lo hacen: clavan sus espinas invisibles, abren la
puerta del temor, hacen que renieguen de mí misma cuando
menos se espera. Y ni siquiera saber cuántos han sacado copia
de mis llaves.

SOL
o he logrado el punzón de la pica, la lágrima del diamante
o los caprichos del trébol. Quizá no existan los corazones.
Quizá es que sea imposible elegir.

LA
bios sellados, custodios del mejor guardado secreto, del recinto en donde las palabras reanudan sus batallas silenciosas, sus pacientes y refinados ejercicios de rencor.

SI
crees que es paciencia, resignación, inmunidad o anestesia te
equivocas. Es que he procurado cortar todas las margaritas
para no tener que interrogarlas.



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