poemas vida obra mario noel rodriguez




Poema Bocanada De Montaña de Mario Noel Rodríguez



Canto para que juntemos los alientos en una vertiente,
subamos a la cama del asombro
sin más ropa que la memoria,
sin más escudo que la neblina sin freno.
Honda la montaña,
alto el río.
Seré universo desparramado de tus manos,
fugitiva penumbra a la hora de enfrentarnos,
de ser piel y locura, labio y cataclismo.
Seré para que seamos.
Desbordada montaña,
multiplicado río.
Santa la noche,
tremenda la vida que empujo a tus entrañas.
Santa la noche, lindo besar el suelo del cielo.
Santo el encuentro, bendita la virginidad de las orquídeas.
Montaña entrando al ensueño,
río veterano del sueño.



Poema Te Tomo A Pecho de Mario Noel Rodríguez



Dame de esas ánforas que relincho.
¡Cuántos siglos esperé para succionarlas y ser vuelo,
navegar por el celo que soñé!
Que lo sepa el pavorreal,
que lo sepa el charco de sol.
Limones del más puro brillo al conocerte,
ahora magnéticas piedras lunares.
Testamentos ha escrito esta lengua,
viajes de la alcoba al delirio,
sedes he frenado en tu tórax.
Y quizá los amantes inventen nuevos toboganes,
locas lunas en qué caer fallecidos,
pero ante el cáncer de mamas
sólo mi voz al otro lado de la leche.



Poema Rendija de Mario Noel Rodríguez



a Silvia Krystel

Tufo a vida eterna tiene la amante del Príncipe,
olor a cuello después de la entrega.
No hay métrica para decir sus caderas trabajadas en jade.
El sudor del corazón vibra y huye.
Música barroca entra a su pelo,
querubines entonan lenguas muertas en su soñado ombligo.
Escultores sin patria, al imaginarla, lloran de tanto cielo.
Plebeyos susurramos odas a esa boca perdida en su bermellón,
ignora ella la dispuesta maquinaria de nuestro oculto volcán.
No es justo que se abandone a la tiranía de su mano.
¡Ave, musa!
¡Ave, soberbia escalera a los infiernos!



Poema Reflexión A Unos Pasos De Tu Ombligo de Mario Noel Rodríguez



¿Quién teme a la rabia del desvelo?
Esta mañana el riñón tendió la red esperada.
No fui capaz de levantar el rostro para contestar.
¡Ah, viejo y roto riñón!
¡Cuánta porquería he tragado sin resultar santo!
¡Cuánta paz alborotada para morir fumando auroras!
Tantos he sido sin ser uno.
Tantos no he sido.
Tantos aplastados por el ruido de los relojes
y mi viejo en la oscuridad de los regresares
viendo llegar el frío que manchará los besos.

No puedo ser el mismo fugado de mí,
sin la mujer que me llevó lejos
a descubrir lo eterno en su ingle de pájaros.



Poema Poema Cero de Mario Noel Rodríguez



Me gustas cuando gritas porque trastornas el presente.
Más viva, oscura,
de alas en contrasentido.
Desde la cabalgadura mi sed te toca,
de tierra es el beso que acalla el trueno de los días.



Poema Penal Mariona de Mario Noel Rodríguez



La sombra patea al más valiente,
sea blanco, negro, azul o rojo.
Quema los huesos en salsa de hastío
y el cielo es una ventana nublada de suspiros.
Una cuchillada a la fantasía del homosexual,
el llanto cae al plato vacío,
los zopilotes llegan a investigar.
Putiadas y picassos en la pared son la vida misma,
historias de hambre y revoluciones a medias
son la vida misma.
Un laberinto es cada pecho
y cada pecho una guitarra sin cuerdas.
La libertad una bandera sucia de infancia.
El poeta sangra pequeños universos.



Poema Para Desvestir A Una Cebra de Mario Noel Rodríguez



No hables de paisajes a la más bella de todas.
La sola voz enturbiaría su corazón.
Preferible si el incienso inunda de cortinas,
invade con la tibieza de otrora horizontes.
Besa su asombro,
despacio muy despacio dile su beldad en letras de coral,
corónala con los ojos cerrados.
Cuando llegue la desnudez ?portera del paraíso-
cúbrela de mimos
y cuelga la piyama en las estrellas más lejanas.



Poema La Pasión Según San Juan Sebastián de Mario Noel Rodríguez



al mayor de todos,
a 250 años del viaje. Escribió una sonata de 19 hijos
y nos amarró a su corazón eléctrico,
al vuelo de un pájaro besando el sol.
Juan Sebastián Bach,
aquí mi corazón lame su misma sal,
agobiado como está de siglo destripar.
No es posible el mar sin tus manos sujetándolo,
niño temblando en una tecla vista desde Marte.
No es posible la madrugada sin las ventanas del alma
tapizadas de violines acostumbrados a la ternura,
con hapsicordios hablando de mujeres y hombres
que seremos, que fuimos,
que discutimos de cielos en la estepa de la razón.
Papá de mi radio mental,
turbulencia de mansedumbres,
luces brotarán de otros hoyes
reclamando tu paz incendiada,
el laberinto donde se reencuentran los ángeles.
San Juan Sebastián,
de tu osamenta tirada en lo eterno
nazco a vaciar el vino en la frente de los sordos.



Poema Insisto En El Abismo de Mario Noel Rodríguez



¿Quién nos guía hacia el abismo?

Iilya Kuryaki and the Valderramas

Al fondo del inodoro, el rostro de este día.
¿Quién pisa a la esperanza con tanta saña?
Pasan los minutos con zapatos de alambre espigado,
yo busco el norte en la brújula de plástico,
el niño tiene la mirada perdida.
Desentejo los días mejor que Profeta caído en desgracia
y no encuentro nada.
¿Seremos los últimos de la caída?
No valdrán bomberos en el ardor último.
Tendré a la Poesía orgullosa con el botiquín de primeros auxilios.
¿Quién soy para estar vaticinando la caída inminente?
Apenas el molusco más raro de la especie
que fuma su pipa para leer las montañas y los cielos.
¡Vengan todos al abrazo más íntimo,
traigan gatos y primeros adioses,
manos aliviando la sed más sed,
trapos húmedos para socorrernos de la indiferencia,
fotos amarillentas hablando tan cerca,
oraciones de aquella iglesia pobre! También los Illya Kuryaki han gritado:
¡vamos río abajo pelando los dientes a la promesa
de que al final haya algo!



Poema Heridas de Mario Noel Rodríguez



a David Escobar Galindo

Sombra, catacumba, delirio,
ciclón, gangrena, pústula, grano,
desesperanza, esputo, roto lirio,
caída, pólvora, cornada, marrano.

Puñalada, tisis, divorcio,
misil, convulsión, úlcera,
abandono, jaqueca, humo, consorcio,
pornoteca, pedrada, cáncer, balacera.

Guerra, perra, sordera, cojera,
guerra, aterra,
guerra, sierra, combate, tontera.

Guerra, herida, Paz,
guerra, doble perra.
Te entierro con vida, rapaz.



Página siguiente »


Políticas de Privacidad