poemas vida obra julio leite




Poema Nuestros Padres de Julio Leite



Tal vez
algún gusano itinerante
cruce el mar de tierra
que separa
a esos viejos continentes
de hueso
y recorra falanges
que fueron
tus caricias
o las mías,
tal vez se instale
en las cuencas vacías
de uno u otro
remedando miradas
que nos pesan
y alivian.
Tal vez, Mingo,
gusano de por medio
ellos confabulan
en calcio
y podredumbre
otro mundo,
otra vida,
retozando
en el cielo / infierno
de nosotros
sus hijos.



Poema Interrogante de Julio Leite



Cómo jugar a las escondidas
en esta Patagonia
que te alcahuetea,
dónde esconderse
en esta estepa?
Cuando niño tuve
columpios de corceles,
toboganes de nieve,
y después
de esa feracidad lúdica
fui ropa colgada,
llorando,
luchando al viento
sin mácula y solo
en el extremo sur
de este cordel desmesurado.
Imposible jugar a las escondidas,
hay que dar la cara
en este territorio
de majadas.



Poema Paisaje Invernal de Julio Leite



(no apto para turistas)

En cada chimenea
hay un puñadito
de bostezos azules
y cuchillos brillosos
por pupilas.
Invierno
rima con odio,
pega con hambre,
mata con carámbanos.
El vino y la madera
para esos niños
no es un abrigo,
para esos hombres
la madera y el vino
son el refugio…
Afuera,
señorea la indiferencia.



Poema A Mari Romero de Julio Leite



Cuando el viento
sacude las chapas
acá
en este sur,
el mismito de siempre,
siento
que las hendijas lloran
gotitas de luz
para la gente.
Mari
lava ropas de amigos,
cocina guisos…
sonríe…
Yo la miro
y la ternura
me sabe a romero.



Poema Primera Impresión de Julio Leite



En Buenos Aires
los edificios
son árboles
cargados
de pájaros
muertos.
Mirando el techo.

Un descascarado
caballo de ajedrez
relincha desde el cielo
a la humedad
que avanza las paredes,
en el tablero
del silencio
el corcel de ladrillo
presiente como yo
que en esta casa
está en jaque
la esperanza.



Poema Yo Mesa de Julio Leite



En ésta,
mi memoria de árbol,
a pesar de la tortura
de la sierra
y del darme cuenta
que al caer
el cielo se me iba
para siempre,
me han quedado
ráfagas de nidos,
chisporroteos, digo,
que confundo
con viruta y garlopa
?lágrimas de madera?.
Pues bien,
ahora mi altura
se dispersa
en esta sala
de frondosas copas
que se posan
sobre la llanura
redonda de mi tabla.
He aguantado también
como mesa digna
el sueño delgado,
el sueño fértil
como vega,
sutil
de tanta rabia y amor
gatuno de acechanza.

Yo mesa,
madera elaborada,
antes árbol,
he aguantado
el diluvio del amor;
soy el Caleuche
y tengo ojos,
astillitas que miran,
y tengo niños
que aún se encaraman
por mis ramas,
poetas, músicos, chamanes,
pájaros tengo
que me habitan
y en mi casa,
en la casa del Carlos,
soy mesa, soy árbol
y vuelvo a tener cielos.



Poema Yarken de Julio Leite



Cuando sólo era un peñasco
prominencia oscura
y siempre,
monotonía
recortando el cielo.
Cuando la sal
y las gaviotas
no perdonaban
mi antipáramo
y competía yo
con graznidos de roca,
con rugidos
más salados y constantes,
cuando el abandono
de las algas,
cuando la falta
de quillangos,
cuando la impertinencia
de los vientos,
cuando ya no daba más,
Ana,
cuando ya no daba más,
encontré
tu cántaro de luz.



Poema Ventana Ebria de Julio Leite



Dieciocho cuadraditos
de cielo
con lombrices y cables…
?digámosle ventana?
azules, rojos, brillos?.
La noche tiene garras lentas,
Algodón de pezuñas
Que te matan
en forma horizontal…
Más allá del cerco
y sus colmillos de madera,
algunas jirafas
tuercen sus cuellos luminosos
para comer
pastito de banderas…
VIVA LA PATRIA.



Poema Un Andén de Julio Leite



Un andén
labios,
manos que vuelan,
sale el tren
ojitos brillan…
Luego la distancia
es una paralela
que deja a los costados
agrestes caseríos.
Al fondo queda
una parte de estrella…
Los dos lloramos luz
la misma luz.



Poema Solidaridad Vital de Julio Leite



A mi padre

Cuando llegaba un amigo
cerraba el mercadito
y sobre la mesa del comedor
comenzaba a llover
pan
pescado
y vino



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