Poema Las Reuniones De Los Países Grandes de Alfredo Lavergne



Algo llevó mis ojos
a observar
y todos son jóvenes.

Algo me recuerdan sus máscaras antigases
Las matracas Los lanzaguas Las botas negras
Los escudos transparentes Los mercenarios
Las alambradas Los bastones eléctricos
Las balas Las de caucho Las en la carne
Los atrapadores Las calles en humo El grito
La consigna Los pañuelos La sal El limón
Las sirenas Las alarmas Las ambulancias
Los vehículos camuflados Las patadas
Los periodistas Las cámaras de la policía
Las vitrinas entabladas Las lacrimógenas
Los tanques Los aviones Los uniformes
Los sindicalistas encuadrados Los cascos
Los derechos humanos Los índices pacifistas
Los carros blindados Las barricadas

Los políticos partidos Los quebrados por la vida
La marihuana Los discursos Los cortes de luz
Las alianzas con moco La espera de la solidaridad
El movimiento de los lápices Las tomas de la mano
Los clichés Los populistas La contracultura
Los cordones traicionados Las cuerdas en las manos
La caminata El tren La marcha La manifestación
Las banderas Los póster Los murales La emboscada
El amigo El compañero El hombre nuevo El humano
Hasta luego Hasta siempre Hasta la victoria

este cuerpo ya más pesado
y mis panfletos comprometidos
en aprender de esos jóvenes.



Poema Las Manos En La Cintura de Alfredo Lavergne



Adánicos y eváticas o ¿evánicas?
Se privan de sus fronteras
Y contemplan la fanfarria Lo que la ciudad arrastra
Les ocurre sin motivo sobrenatural
Ni por amaneceres tibios en invierno
O porque a veces
En verano despiertan bajo techo fresco.
Pero cuando cae la noche a sus manos Dudan
Entre la prosa El verso de la vieja Babilonia
Y el borrador terrenal del derecho al placer.



Poema La Plaza de Alfredo Lavergne



Te distraen
El extranjero en tu ciudad
Los asociados entre sí de corazón
Tu gente en los símbolos
La ciencia La ideología El sortilegio La teoría
De la Evolución universal que engendró el Terror
El rescate de la memoria histórica
Y el sentimiento de haber sido observado
Entre tanto disperso.



Poema La Noche de Alfredo Lavergne



No me inquieta no contestar
A quien no solicito pregunta o respuesta
Porque siempre trabajo alguna representación
O porque cuido los textos
Que me llevan
De ferrocarril en ferrocarril
De festival en festival
De farfullador en farfullador
De fe en fe
De clan en clan
Y porque los hombres de este fin de siglo
Se diferencian
Sólo por el periódico que cargan bajo el brazo.



Poema Tres Buenas Noches de Leonard Cohen



De alguna parte simple de mí mismo
que no consigo agotar
tomé una bendición para las flores
que se crispaban en la noche
como puños celosos de amor
como nudos
que nadie puede deshacer sin destruirlos
La nueva mañana me arropó
en una bruma azul
como el polvo bajo un traje de boda
Después seguí al día
como una nube de pesadas ovejas
detrás del judas
ascendiendo por una rampa rodeada de sangre
hasta el terror de cada edificio negro

Diez años, viajes sellados sueños no ganados
Risas que intentaban tentarme hacia la senectud
vertidas por amigos estrellas carne desconocida mulas Mar
Instantáneo conocimiento de cuerpos material y espíritu
que aprendido lentamente hubiera hecho sonreír a la muerte
Historias convirtiéndose en teorías
que tan sólo rogaban el ser expuestas una y otra vez
Muchachas flotando sobre los capullos de mi boca
con un musculoso beso triangular
de boca ordinaria a boca secreta
No obstante, mi homenaje a vosotras pegajosas flores
rabinos verdes y rojos sirviendo al sol como bandejas
Al final me ofrecisteis el dogma que me enseñasteis
a desdeñar y yo como buen alumno lo desdeñé
Caí bajo las diagramadas praderas como el fragmento
de una estatua perfecta con estratos de ciudades construidas sobre él
Os vi poderosas y os vi felices
de que no pudiera vivir tan sólo para la siega
de que fuera un verdadero ciudadano de la lenta tierra
Luz y Esplendor
en las huertas durmientes
que penetran entre los árboles
como la procesión de una boda en una película muda
penetrando bajo los arcos de ramas
sólo por amor
Desde una colina observaba
respirar a las flores de manzano
que aspiraban la plata de la noche
como peces comiendo las esferas
de aire del agua del río
Así la iluminada noche alimentaba
las dormidas huertas
penetrando en las bóvedas de ramas
como una sagrada procesión
Larga vida al poder de los ojos
Larga vida a los escalones invisibles
que los hombres pueden leer en una montaña
Larga vida a la máquina desconocida
o corazón
que por deseo o accidente
vierte con gracia de vencedor
un clima interminablemente perfecto
sobre las perfectas criaturas
que amamanta el mundo

Montreal
Julio 1964

* *



Poema Inspiración de Alfredo Lavergne



Un pasajero de este viaje
Me solicita
Una hoja.
Quiere hacer No respondo.
Se entierra en el asiento…
Recoge sus pies Y queda en su lugar.
No me inquieta no contestar
Cuando es ficción
Cuando no hay evolución
Y no siento nada cuando recreo a un desconocido.



Poema Impermeable de Alfredo Lavergne



En ese mundo sin siesta
Muestran Ofrecen Venden
Las postales que coleccionan turistas
Cerebro Sexo Color
Y no saben que si se detienen
De noche o de día
Los robots Las turbinas Los motores
Pueden escucharse los lamentos de los humanos
Y el timbre de voz de los inmigrantes.



Poema Imperfectos Creadores de Alfredo Lavergne



A partir de nada comienzan el vuelo
Luego desnudos
Inician la acción imaginaria.
Como los autorretratos que inventan alas a sus ángeles
Como la guillotina que hipnotizó a Cagliostro
Como el piano que entró en dos patas a la musicoterapia
Como el norte que imantó a los presidentes de madera
Como los maravillas de la reacción comercial literaria.
Los escritores mienten.
Como el pulpo Como la telaraña.
Como el poeta diplomático
que importó té y como el que bebió en aquella cup.



Poema Geógrama Iii de Alfredo Lavergne



Con su retroscopio.
En Montreal vive el pasajero clandestino,
que inventó su Winnipeg.



Poema Geógrama Ii de Alfredo Lavergne



Porque la palabra,
la libertad
y el espectáculo de las cosas,
se deciden en secreto.



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