Poema El Que Su Arte Infinita Y Providencia de Francesco Petrarca



El que su arte infinita y providencia
demostró en su admirable magisterio,
que, con éste, creó el otro hemisferio
y a Jove, más que a Marte, dio clemencia,

vino al mundo alumbrando con su ciencia
la verdad que en el libro era misterio,
cambió de Pedro y Juan el ministerio
y, por la red, les dio el cielo en herencia.

Al nacer, no le plugo a Roma darse,
sí a Judea: que, más que todo estado,
exaltar la humildad le complacía;

y hoy, de una aldea chica, un sol ha dado,
que a Natura y al sitio hace alegrarse
donde mujer tan bella ha visto el día.



Poema Amor Lloraba, Y Yo Con Él Gemía de Francesco Petrarca



Amor lloraba, y yo con él gemía,
del cual mis pasos nunca andan lejanos,
viendo, por los efectos inhumanos,
que vuestra alma sus nudos deshacía.

Ahora que al buen camino Dios os guía,
con fervor alzo al cielo mis dos manos
y doy gracias al ver que los humanos
ruegos justos escucha, y gracia envía.

Y si, tornando a la amorosa vida,
por alejaros del deseo hermoso,
foso o lomas halláis en el sendero,

es para demostrar que es espinoso,
y que es alpestre y dura la subida
que conduce hacia el bien más verdadero.

Versión de F. Maristany



Poema Paisajes De Invierno de Camilo Pessanha



I
Detente, oh corazón, no avances más.
¿Dónde vas tan aprisa, desgraciado?
Mis ojos encendidos que el pecado
quemó -¡es el sol!- Volved, noches de paz.

Cargan nieve los olmos del camino.
La ceniza se enfría en el hogar.
Noche en la sierra y en un pobre lar…
¡Ojos!, tened un gesto vespertino.

Evocad las extintas primaveras:
-ya van a florecer esos manzanos
y hay que adornar los sombreros con flores-.

Calmaos, ojos, frenad esos ardores.
-Y hemos de ir a cantar en las postreras
letanías… Dulces voces de ancianos-.

Versión de Amador Palacios



Poema Interrogación de Camilo Pessanha



No sé si esto es amor. Indago tu mirada,
si algún dolor me hiere, en busca de un abrigo;
y a pesar de esto nunca he pensado en morada
donde fueses feliz, y yo feliz contigo.

Por ti nunca lloré ningún ideal deshecho.
Y nunca te escribí ningún poema idílico.
Ni tras el despertar me arrimé a ti en el lecho
como a la bella esposa de ese gran cantar Bíblico.

Si eso es amarte, puede. No sé si te idealizo
tu color saludable, o ese guiño tan tierno…
Y me hace sonreír ese guiño pajizo
que me penetra bien, como este sol de invierno.

Juntos atardecemos y siempre estoy sereno,
sin temer al crepúsculo, que enerva, que provoca.
No me paro a mirar la curva de tu seno
ni me acordé jamás de besarte en la boca.

No sé si esto es amor, porque al principio es ciego…
Yo no sé qué mudanza presiente mi alma yerma …
Amor no sé si es, pero te tengo apego,
y tal vez enfermara si te supiera enferma.

Versión de Amador Palacios



Poema ¡esbelta Surge! ¡viene De Las Aguas, Desnuda de Camilo Pessanha



¡Esbelta surge! ¡Viene de las aguas, desnuda,
gobernando una concha inmaculada!
Las caderas flexibles, los senos palpitantes…
Muere mi boca por besar tu boca.

¡Sin vil pudor! ¿De qué hay que avergonzarse?
Soy un hermoso joven, casto y fuerte.
¡De blanco pecho! -que la muerte acoja…
Aunque la infame deba ahora esperar-.

Creyendo que es la hidra voy a acabar con ella
yendo a la roca donde creo que estás,
con los cabellos escurriendo agua,

e ir a inclinarme y desmayar de amor,
bajo el fervor de mi virginidad
y mi pulso de joven gladiador.

Versión de Amador Palacios



Poema Engañada Se Abrió Una Rosa Brava de Camilo Pessanha



Engañada se abrió una rosa brava
en invierno: en el viento hela marchar…
¿En qué piensas, mi bien? ¿Por qué callar
las voces con que ha poco me engañabas?

¡Castillo loco! ¡Qué pronto caíste!
¿Dónde vamos, ajeno el pensamiento,
cogidos de la mano? Hace un momento
nuestra estrecha mirada, ¡y ya tan triste!

Sobre nosotros cae nupcial la nieve,
sorda, triunfante, recubriendo leve-
mente el suelo, en acrópolis de hielos. ..

¡Rodeando tu rostro hay como un velo!
Tántas flores, ¿quién las echa del cielo,
sobre nosotros y nuestros cabellos?

Versión de Amador Palacios



Poema En Un Retrato de Camilo Pessanha



Cuando, bajo el montón cuadrangular
de tierra fresca que me ha de enterrar,

y después de ya mucho haber llovido,
cuando la hierba avance hacia el olvido,

aún, amigo, mi mirar de antaño,
cruzando el mar vendrá, sin un engaño,

a envolverte en un gesto enternecido,
como el de un pobre perro agradecido.

Versión de Amador Palacios



Poema Crepuscular de Camilo Pessanha



En el ambiente flota un rumor de quejumbre,
de deseos de amor, de ayes retenidos…
Una ternura ingrávida, punteada de balidos,
apaga su fragancia en esta pesadumbre.

Se marchitan las madreselvas en los zarzales
y el aroma que exhalan a través del espacio
se parece a esos vértigos de gozo y de cansancio
que aguantaban, nerviosas, las antiguas vestales.

Se perciben espasmos, y agonías de ave,
que son inaprehensibles, mínimas y serenas…
Tengo entre mis dos manos tus dos manos pequeñas,
y en mi mirada tengo tu mirada suave.

Ah tus dos manos blancas. por la anemia nevadas
Oh tus dos ojos llenos de suave tristeza…
Es la hora del desmayo de la naturaleza.
de esta vaga expiación del fin de las jornadas.

Versión de Amador Palacios



Poema Baja En Tierno Follaje La Colina de Camilo Pessanha



Baja en tierno follaje la colina:
como un cuadro verdoso, adormecido,
que sanase mis ojos que han ardido,
y en los que el fuego del furor declina…

¡Ven, de blanco y del alma del follaje!
Que las ramas tu fina mano aparte.
¡Oh ven! Mis ojos quieren desposarte,
duplicar, virgen, tu serena imagen.

De la zarza ofuscada un asta esquiva
¡cuán delicada te besó en la yema
como una lágrima de rosa viva…

Leve la falda… El aire la menea…
¡Ven! ¡De blanco! ¡Del alma de los árboles!
Alma de genio, carne de camelia…

Versión de Amador Palacios



Poema Adónde de Ricardo Peña



el perfume que escancian y que recoge el alba?
Adónde tu sonrisa que va de labio en labio?

Como una luna muerta se abre tu mirada.
Y son tus manos, tímidas como dos golondrinas
que giran perdiéndose en el aire.



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