poemas vida obra julia otxoa




Poema Cuando La Lluvia Se Ha Ido… de Julia Otxoa



Cuando la lluvia se ha ido
he salido descalza al exterior,
el olor a tierra mojada era tan intenso….
parecía que toda la montaña
latía con fuerza dentro de mi estómago.

He sentido entonces mi silencio emocionado
como un manzano mecido por la brisa.
Luego me he arrodillado
y he estado comiendo tierra
hasta que dentro de ella he oído cantar
a mis abuelos.



Poema Cómo Me Dueles, Mujer De Nylon Y Escaparate… de Julia Otxoa



Cómo me dueles, mujer de nylon y escaparate,
de belleza en siete días,
y norte deshabitado,

mujer colonizada y rota,
sin huella de alas sobre el tiempo,

cómo maldigo esa tela de araña
que decidió tus puntos cardinales.



Poema Todos Los Trajes De La Muerte de Julia Otxoa



La vida es insoportable
sobre las cenizas de las víctimas.

No me hables de los héroes,
he visto todos los trajes de la muerte,
la sombra de la sangre derramada
es siempre imborrable y única.

Miro nuestra casa
y sólo veo fantasmas.



Poema Tengo Frío Junto A Los Estandartes… de Julia Otxoa



Tengo frío junto a los estandartes,
el rumor de sus himnos
hiela mi corazón
como la negra memoria
de una guerra perpetua.



Poema Siete De La Mañana… de Julia Otxoa



Siete de la mañana, todavía no ha amanecido
desfilan por las vacías calles los nacionales espectros.
Atravieso el puente de la Avenida de la Libertad,
levanto los ojos al cielo,
allí está Marina Tsvíetaieva ahorcada de una estrella.
Oscila su cuerpo en la oscuridad,
péndulo del reloj de nuestros días.



Poema Poemas (7) de Julia Otxoa



El secreto de la poesía pertenece más al náufrago que al navegante.

***

Bajo la sandalia un círculo vacío, sobre el sombrero una mariposa.

***

La libre posesión del dolor, su dulce sombra,
rehaciéndonos de nuevo, diminutos.

***

Permanecer en la inquietud, permanecer en la inquietud, no quiero ser
sorprendida. Apaciento mi sombra en los lugares más inseguros del
pensamiento. Oigo crecer mi osamenta cada día, mi infancia no ha terminado.

***

La cabeza de la res muerta no cabía en nuestra boca, recuerdo el olor y
el silencio
que había seda y carne cruda sobre las copas rotas,
y la comida aparecía derramada sobre la cama del enfermo.

***

Los hijos del guarda me persiguen,
mis ojos no distinguen las sombras del día o de la noche,
deambulo dentro de mí misma huyendo del camino.
Mi hambre es de nomadismo.

***

Hallan el cuerpo de un hombre que desapareció hace dos años,
balanceándose sobre una rama convertido en manzana.



Poema País O Fiera Que Me Matas de Julia Otxoa



Y ahora escúchame cómo derramo
hasta tres veces el vino sacerdotal,

cómo profano el infalible
lenguaje de los héroes

y asciendo hasta tu templo
con un tigre de la mano.

Tú, que tantas veces me has herido,
escúchame ahora,
porque contra ti voy,
fiera que me matas.

Hoy no extenderé sobre tu piel
mis nervios, como súplica,
hechos bosques de agua,
ni descenderé sin luces
por el costado abierto,
porque hoy traigo un desastre mortal
en cada ojo,
y una daga de tierra sobre el pecho,
para descabalgarte.

Porque hoy, como siempre,
te amo hasta la fiebre,

contempla conmigo
tu nombre sobre las tormentas,

tus rasgos de piedra
sobre la soledad total de las sentencias,

tus credenciales de sumo sacerdote
sobre el mar.

País o fiera que me matas.

Una noche más sobre tus ruinas,
mi corazón, a todo aquello que no eres,
llama.



Poema Oración Para Franz Kafka de Julia Otxoa



Bendita sea la terrible belleza de Franz Kafka
creyéndose un insecto entre nosotros,
hasta su recuerdo acudo en busca de consuelo.
Mi cabeza es un volcán que nunca duerme,
junto a mí todo es hoy El jardín de las delicias
pintado por El Bosco.
Nada entiendo.

Estoy subida en el tejado,
ya no leo los periódicos,
leer la prensa cada día,
es abrir una pequeña tumba de papel.

No sé quién soy.
El siglo a mi alrededor es incomprensible.

En aras del método,
hemos abandonado la búsqueda de la belleza.
Nos estrellamos



Poema No De Este Modo de Julia Otxoa



No será desde luego
hundiendo el tenedor
en el corazón de las golondrinas
como nos alimentaremos de libertad.



Poema Intentando Vivir de Julia Otxoa



¡Este es mi tiempo!
ha dicho Caín,
y la gente asustada se ha ido por ahí
intentando vivir,
navegando con sus barquitas de colores
por las calles inundadas de llanto.



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