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Poema Sol Negro de Raúl Henao



Veo un sol rabioso devorado por un saltamontes
en la colina
que sólo la pluma fuente de la noche consigue
aplacar con los negros trazos de la tormenta.
Un sol loco y espumante corriendo en la colina
tras de mi ojo izquierdo, saltado y de negro
sombrero de copa,
Donde una estrella almidonada por el cuello
sirve el rubio champaña de la madrugada.
Pero hay quien prefiere un mar, un mar de violetas,
un mar de vino,
extendiéndose ante la mirada de los grises
mercaderes de la cordura.
Ah el mar de vino, mi querida visión del mar de vino
que aplaca la antigua nostalgia de la fiesta,
finalmente me abandona a la huracanada boquilla
de mis pensamientos.
Mi mensaje a bordo de una botella de náufrago.



Poema Retorno De Nietzsche de Raúl Henao



Ni la quemadura de la llama
aplaca mi sed.
Ni la quemadura del sol.

¡Jugar con fuego! Mi corazón
es un galpón de gasolina
un polvorín de fuegos artificiales.

La llama es mi director
de orquesta.
El relámpago me persigue
a campo traviesa.

Zarza ardiente es todo
cuanto amo,
carbones encendidos,
camino sobre brasas,
baile en la fumarola
de un volcán en erupción.

Ay, mi pensamiento se consume
en la hoguera de la hermosura
del mundo.



Poema Pensamiento De La Muerte de Raúl Henao



El mundo afuera
es la hermosura
de una flor,
mi pensamiento
el interior
de la flor.

¿Me preguntas acaso
si morir
es caer
al interior de la flor
y florecer
a cambio de pensar?



Poema Nuevas Amistades de Raúl Henao



El fuego hacía presa del marco tallado
de las nuevas amistades
que siempre caminan del brazo del primer
desconocido que pasa bajo un paraguas.

Los últimos días de abril tenían la dureza
de la reja de arado.

Manos enviadas por telégrafo, besos con empaque
dentífrico, encuentros en el rellano
de la escalera. La cara o sello de la moneda que
duraba en el aire de la tarde cortante
como una hoja de afeitar.

A la luz de una vela amenazada por la mañana
no se sabía si esa muchacha
entraba o salía del baño.



Poema Lectura Del I Ching de Raúl Henao



La sombraluz en la celda de la prisión
¿Qué dice? ¿cuál sentido
que la palabra
no descifra por anticipado?

Ha acaecido el aguaviento.
Cambia la piel del tigre
cuando el hombre de niebla
apenas muda su rostro
a la sombra de la picota.

Que el jardinero persiga la cizaña
hasta el aposento de rey.
Al anochecer, vuelva la oveja al pastor.
El sordo teja la lana en la rueca.

Ni el agua apague el fuego
para que perdure sombraluz.
La espada deberá ceder
al ágape de los amantes.
¡Tres veces habrá de sonar la hora!



Poema La Casa De La Bruja de Raúl Henao



Durante el día duermo a orillas
del helado torrente de montaña.
Un enjambre de mariposas
revolotea en el jardín de mi barba.

Pero durante la noche, quedo a solas
con la embrujada
Dama de las sombras.
En el rincón de la casa de campo
veo dibujarse sus labios muy finos
y relucir la negra estrella de sus ojos

Mientras me llama a su paso
por el oscuro corredor
apartando los flecos de la niebla.



Poema El Silencio de Raúl Henao



¡Aire sonámbulo, blancura de las rosas!
¿Quién menciona la abeja
en el avinagrado
corazón de la noche?

El sueño no es más alado
que esta vigilia:
acertijo y pabilo
ceguera y deslumbramiento.
A mis palabras el silencio pone alas.



Poema El Loco de Raúl Henao



¿No son los rostros en la multitud
rostros de mi propio sueño y locura?

En mi presencia el espíritu del vino
trueca la alquería del mercader
en columna de fuego,
el taller del plomero
en estrella matutina,
las calles en rios de dorada cerveza.

En la brújula loca de mis palabras
se conjuran por igual el manantial
y la hoguera, la ceniza y el diamante.

Soy colmena en boca de león
lámpara que flota en la marejada.
Soy bufón de mi enamorada la espiga.
He pagado mi boleto de vuelta al barquero infernal.
En la luna de marzo comeré mi porción de rosas.



Poema Contrarios de Raúl Henao



Sucede que alguien nos devuelve la vida
revolviéndonos en el vientre un afilado
cuchillo.
A veces se precisa caminar en cuatro patas
para agradecer que caminamos sólo en dos

Los periódicos se venden por el número
de muertos habidos todo el año

Los pobres son toda la riqueza del rico
Los enfermos toda la salud de la sociedad.

Que elocuentes los sordomudos hablando
por señas en la esquina de la calle.

Las más bellas palabras fueron dichas
por tartamudos: Carroll o Artaud
y Carroll había plagiado
a Artaud antes que este naciera)

Los cojos viven en una incansable pista
de baile
Los ciegos ven hasta por los codos

Que Esopo era jorobado no es una fábula.





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