poemas vida obra luis antonio chavez




Poema Seremos Una Muralla de Luis Antonio Chávez



Esta vez, amada mía
cuando el sol despunte al horizonte
trataré de retener el tiempo
mandaré un mensaje con el viento
para decirte cuanto te amo…

Dialogaré en silencio con la brisa
a sabiendas que en ella estás tú
y así retendré tu silueta
para sentir en mis labios
un soplo de tus besos
mientras me solazo de alegría
pues dentro de unos minutos
podré darle un beso a tu vientre
donde aguarda mi vástago
ése que Dios nos dará como un regalo
este noviembre eterno…

Y le pondré tu nombre
pues ser el amor más puro
que Dios me ha dado
gritaré al viento
que lo sepan las flores, los ríos…
que un nuevo hijo lleva parte de mi sangre
de nuestra sangre
como bendición del Altísimo
y a la hora de los salmos
seremos la muralla frente a la vida…



Poema Sensaciones de Luis Antonio Chávez



a Mauricio Guzmán

Oscuro trajinar el que corroe
en esta vida de encrucijadas cuestas
donde la voz se vuelve silencio
y el gemir estremece
al verter sábila
por los cuatro costados…



Poema Respuesta Vedada de Luis Antonio Chávez



Hacia dónde se dirige
preguntaron a aquel hombre
a luchar por una democracia
justa y verdadera -contestó-
y una carcajada
le atravesó la cara…

¿Cuál es su nombre?
preguntaron nuevamente
pero ya no brotó
la respuesta esperada
la voz se había desvanecido
en el asfalto…



Poema Poema de Luis Antonio Chávez



Déjame embelesarme de ti
no vaya ser
que se acelere mi corazón
y tenga que refugiarme
en ese tatú
que edificaste con tu cuerpo…



Poema Para Escribir de Luis Antonio Chávez



a Jorge Ortiz

Para escrivivir el presente
trataré de revivir un pasado
como la arcilla de mi raza;
rescataré el maíz y sus arroyuelos;
callejuelas cómplices de un mañana
enquistado en los pechos…

Para enarbolar tres lirios blancos…
recorreré las cárceles, los cementerios
ríos como el sumpul que son historia
escrita en las hogueras del tiempo
porque no es fácil, Jorge Ortiz
hablar contigo de poesía, sin rememorar
viejas querellas en los sinsabores
del tiempo…

Jorge
quizá te parezcan estas frases
surgiendo entre pavesas de un cielo
que supo la verdad de los cristales
de añejas camándulas gritando al viento
porque la poesía no claudica
ni aunque en sus enaguas llevemos hogueras…

Jorge
voy a capearle tiempo al tiempo
me colgaré de la luna y en su remanso
platicaré con los dioses de mi tierra
en la búsqueda de un verbo diferente
que abra los sueños a la esperanza…



Poema Oda A Tu Mirada de Luis Antonio Chávez



a Francisca Esther, mi esposa
?De tu mirada
quiero llenar mi vaso?
Antonio Machado

Mírame
no dejes que el brillo de tus ojos
abandonen en la oscuridad mi corazón
perfora con tu mirada
esta sonata dominguera
y si notas
que el canto fluye insípido
abónalo con el néctar de tu sonrisa
que el rocío de tu lengua
unja cada espacio de mi alma
y ves una pizca de duda en mí
tómalo tal cual ?ya se le pasará?
pero no dejes que la llovizna
aleje nuestras vidas
porque lo sabes tú, lo sé yo
sólo el amor construye primaveras…

Obsérvame
retiene en la retina cada gesto
haz que el calendario se confiese
hasta que las páginas de los días
no sean barreras para que nos amemos
pues la tormenta y sus designios
saben de esta sensibilidad a flor de piel
cuando el verbo toma vida
en un ápice del sol naciente…

¡Tuyo soy!, Querube
¡mi alma se calcina entre la lluvia!
y la luz del sol no se compara
a la belleza de tus ojos…

Retiene en la mirada y en el corazón
este canto invernal
que el rubí de tus ojos
plaguen el universo de mis horas
que saben de la soledad de las campanas
que son como ríos sedientos
de tus besos…

San Salvador, 12 de septiembre de 1999
Del libro Oda a la soledad



Poema Nunca Es Tarde de Luis Antonio Chávez



A Dra. Matilde Elena López
?Has crecido/ suben tus hombros como dos colinas?
Pablo Neruda

Nunca es tarde para hacerlo
y ahora te dedicamos la palabra
el verbo enhiesto
que bebió la savia de los dioses
e invoca a deshoras un canto
y vamos pa?lante
pues no nos detienen los vendavales…
Siglos pasan Matilde
y hoy como ayer
muestras ese canto
que ausculta la esperanza
y miras el horizonte
recorrer la historia
con tu Balada de Anastasio
y junto a las Cartas a grosa
elevas Los sollozos oscuros
que no son tan oscuros
pues son los sueños de los hombres…
Con tu voz lumínica
impregnas tu vida
cual testimonio
porque no sucumbistes
a las tormentas
y cantaste a las gestas
de esta patria hipotecada;
mantuvistes tu voz erguida
para recordarnos aquel 44
con el verbo desenfadado
pues era tu pluma, Matilde nuestra
elevada en tu atardecer…
Y como Prudencia
supiste que tu voz diáfana era verbo
sin importarte si la vida
se quedaba en la calle
y viviste el destierro
la voz de los poetas
acogiste en el pecho la esperanza
por eso,
vaya contigo este canto
este verbo cual ramo de rosas rojas
que aromatizan la vida…

Febrero de 2003
(Del libro inédito
Mis amigos, los poetas)



Poema Los Hijos Del Trueno de Luis Antonio Chávez



quizá mañana
cuando el sol se inserte en la piel
seamos como dos potros indómitos
y volvamos a caminar por estos lares
abrazando, sin exabrupto
el canto del zenzontle
la lechuza el dichosofui…

quizá mañana
compartamos el abrigo
y una hoja perdida a la intemperie
nos muestre los rasgos
de unos días
perdidos
en
el
limbo…

quizá mañana
cuando se icen las ilusiones
y una luz multicolor
muestre la dureza del oro
hurguemos ahí
donde creció la hiedra
la palabra tempestad
o quizá
en la casa del tiempo
algún pájaro migratorio
nos dé una palmadita al hombro
a fin de proyectar
lo mejor de nuestra sonrisa…

quizá mañana
todavía viva el niño
que llevamos dentro
y hasta podríamos
apretar los labios
para no mencionar
que fuimos los hijos del trueno
los que soportamos con temple la tormenta
los que aprendimos el valor a la vida
los que nos enfrentamos a la muerte
y jugamos con ella
al ?esconde el anillo escóndelo bien?
los que atestiguamos esta historia semicumplida…

Quizá mañana
tal vez
los ríos logren
saciar esta sed centenaria
y sean otras las palabras
con las que describamos el amor
por de pronto
no veamos la historia
por el rabillo del ojo
sino que escribámosla
para que nuestros nietos
los hijos del jaguar
sonrían de oreja a oreja…

Del libro inédito
?Los hijos del trueno?
Premio San Miguel, 1993



Poema Legado de Luis Antonio Chávez



a Marlon Rubén, mi hijo
octubre de 1994

Algún día sobre esta misma tierra
conocerás el abecedario de mis sueños
y comprenderás, que con ellos
quise descubrir mariposas
pero me creció la ansiedad primero,
que la luz que me señalaría el camino…

conocerás muchas cosas que aún no logras comprender
pues apenas tienes tres inviernos y medio sol
aunque ya empiezas a joderte por un mañana difuso…

entonces, haciendo alusión a tu signo
te encasquetarás en el toro para domarlo
pues no será fácil que te desmoronen los vientos…

Escudriñarás a las estrellas
la luz que les delegó el hacedor del universo
e intentarás comprender a los luceros
que hincharon sus pechos
hasta incendiar las horas
donde se izaba la esperanza…

entonces, vástago mío
al verme con bastón y copos de nieve en el cabello
serás tú el que se encandile
con la idea de jinetear la vida
y elevarás con tu dulzaina
otra tonada con diferente tono…

serán otros
los herederos de la historia
y tú hijo mío,
intentarás también conocer a miguel mármol
a los padres jesuitas, a monseñor romero, a…
por de pronto sólo te doy mis versos,
mi pluma, mi cuaderno…
porque tú harás lo tuyo
en el momento preciso…

Del libro inédito
?Los hijos del trueno?
Premio San Miguel, 1993



Poema Evocando Tu Mirada de Luis Antonio Chávez



En este abril
cuando la brisa de marzo
no está conmigo
he recordado el brillo de tu mirada
que acechó en las esquinas,
mientras, mayo,
furtivo y sediento,
se reía de un junio
cobijado entre sombras…

En este julio
los luceros inventaron el amor
que febrero olvidó
atendiendo vitrinas
expuestas al mejor postor
aunque en silencio
agosto,
conspirara contra el amor
que le heredó el vecino del norte
como si la ternura
estuviese confinada
al mercado de tus ojos…

Ah, pero no me hables de
septiembres
conmemorando la flecha y el arco
de falsos profetas
independentistas
que usurparon la quietud del
alba
porque no podía soportar
el desdén con que octubre
celebró con pompas
la llegada de un ?hallowing?
insertado en las venas
ya que noviembre y sus
nostalgias
por la presencia de la parca
rompió en sollozos
cuando un diciembre
aletargado y campante
se atiborró del canto de un
jilguero…

¿Qué harías tú sin un enero
que se vistió de gala
cuando la radio
musitaba con algarabía
que un abrazo
de un diciembre le bastaba
para poblar de dicha
el brillo de tu mirada
y tú, mujer,
¿qué hiciste con el cántico del
amor?
si la alegría del unicornio
allanó callejuelas y en la soledad
al aposento de tu nombre
le faltó mi corazón…

Del libro inédito: Cristales del alma



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