poemas vida obra jorge debravo




Poema Más Que Cualquier Ciudad Es Poderosa de Jorge Debravo



Más que cualquier ciudad, es poderosa
la ternura del hombre.
Más que cualquier camino, es caminante
la pisada del hombre.

Más que cualquier silencio, tranquiliza
lo piadoso del hombre.

Más que cualquier olor, es delicioso
el perfume del hombre.

Y más que cualquier dios, es creadora
la esperanza del hombre.



Poema Lechos De Purificación de Jorge Debravo



Los lechos son países deliciosos
donde sólo los seres elegidos
se pueden madurar. Desconocidos
se levantan de ellos los esposos

que los dioses protegen: silenciosos,
como después de ser purificados
con un agua divina; deslumbrados
como dulces terneros saludosos.

¡Ah, qué miedo me dan los que se alojan
en los lechos de amor y se remojan
en aguas de ternura hasta los huesos!

Qué miedo cuando surgen dulces, hondos,
transparentes y frescos hasta el fondo,
lavados con el agua de los besos…



Poema Invocación Al Fusil de Jorge Debravo



Con toda la esperanza yo te amo,
con todo mi entusiasmo te maldigo,
con todo el peso de mi amor te odio,
con toda mi ternura te abomino.
Me confortas lo mismo que un abrazo,
me dueles y me sangras como un tiro,
amigo destructor como la muerte,
desgarrador, amado, aborrecido,
carne de piedra, corazón de tigre,
alma de pus, osario apocalíptico,
agua de amor, aborto del demonio,
hijo de Dios, repartidor de trigo,
verdugo de la paz, creador de paz,
esperanza del justo y del mendigo,
hijo de la traición, perro de presa,
padre de libertad, hermano mío.



Poema Hoy Mi Vida No Tiene Peso Alguno de Jorge Debravo



Hoy mi vida no tiene peso alguno:
es un viento, menos que un viento,
menos que una raya de luz.

Ahora ninguno puede serme oneroso.
No hay terrenos resquemores debajo de mi alma.

Mi sangre es una roja armonía viva.
Estoy en armonía con la brasa y la calma,
con la voz amorosa y la voz vengativa.

Parece que mis manos no existieran,
parece que mi cuerpo nadara en un agua inocente.

Como un viento desnudo de mi corazón se mece
y hace sonar campanadas dulcemente.



Poema Hombre de Jorge Debravo



Soy hombre, he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy dios: soy un hombre
(como decir un alga).
Pero exijo calor en mis raíces,
almuerzo en mis entrañas.
no pido eternidades
llenas de estrellas blancas.

Pido ternura, cena,
silencio, pan y casa…
Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.



Poema He Querido Marcharme de Jorge Debravo



He querido marcharme. Lo confieso.
Dejar esta tristeza sin quejidos
y buscar un dolor sin retroceso
que me peine el cabello con gemidos.

He querido arrancarme este gran peso
de tener los dos brazos encogidos
y no saber si voy o si regreso,
porque tengo los ojos entumidos.

Sin embargo, lo digo, me da miedo.
Hay llantos que me apuntan con el dedo
desde todos los sitios de tristeza.

Por eso aquí me tienes, recostado,
con el dolor pequeño y arrugado
mordiéndole la punta a la pereza.



Poema Esta Vida En Silencio de Jorge Debravo



Esta vida en silencio
en la sombra desnuda.
cayendo, meditando,
de machacada y ebria se hace pura.

Flotas tú restregada
en el tronco y el nervio.
Blancos se abren tu voz,
el viento, el alma…
Porque esta vida es un milagro abierto…



Poema Cuando Estemos De Nuevo Con Nosotros de Jorge Debravo



Cuando estemos de nuevo con nosotros
contándonos los gestos,
cuando estemos hablando de las gentes
a quienes más queremos,
quédate, por favor, mirando el surco
que dejan tus dos ojos en mis huesos.

Y dame lo que puedas de tu alma,
lo que no necesites de tu afecto,
lo que logres sacar sin sacrificio
de tu casa de sueños.

Yo tomaré, de fiesta, lo que quieras,
aunque sea el milagrillo más pequeño.
No es que yo sea mendigo,
es que cualquier amor es amor bueno.



Poema Credo de Jorge Debravo



No acostumbro a decir amo, te amo,
sino cuando el amor me inunda todo
desde los ojos hasta los zapatos.
Mi cuerpo es una sola verdad y cada músculo
resume una experiencia de entusiasmo.

Una vez dije: ¡sufro! Y era que el sufrimiento
agitaba a mi lado sus cascos de caballo.

Y siempre digo: espero. Porque a mí me podrían
arrancar el recuerdo como un brazo,
pero no la esperanza que es de hueso
y cuando me la arranquen dejaré de ser esto
que te estrecha las manos.

Creo en todos los frutos que tienen jugo dulce,
y creo que no hay frutos que tengan jugo amargo.
No es culpa de los frutos si tenemos
el paladar angosto y limitado.

Creo en el corazón del hombre, creo
que es de pura caricia a pesar de las manos
que a veces asesinan, sin saberlo,
y manejan fusiles sanguinarios.

Creo en la libertad a pesar de los cepos,
a pesar de los campos alambrados.

Creo en la paz, amada, a pesar de las bombas
ya pesar de los cascos.

Creo que los países serán un solo sitio
de amor para los hombres, a pesar de los pactos,
a pesar de los límites, los cónsules,
a pesar de los libres que se dan por esclavos.

Y creo en el amor, en este amor de acero
que va fortaleciendo las piernas y los brazos,
que trabaja en secreto,
a escondidas del odio y del escarnio,
que debajo del traje se hace músculo,
órgano, experiencia, nervio, ganglio,
a pesar del rencor que nos inunda
el corazón de funerales pájaros.

Yo creo en el amor más que en mis ojos
y más que en el poder y el entusiasmo.



Poema Como Una Barca Se Me Fue El Deseo de Jorge Debravo



Como una barca se me fue el deseo.
Como una absurda barca
llena de besos y de piel madura.

Extravié la manera de abrazarte
en no sé que lejanas, olvidadas comarcas.
Estoy perdido en medio de tu carne.

En el fondo de tus ojos me despierto
solo como una estatua.
Tu amor me sabe a exilio.

Como exiliado llego hasta tu almohada.
Como a un extranjero tú me aguardas.



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