poemas vida obra eduardo zambrano




Poema Nadie de Eduardo Zambrano



Pensar que muchos buscan una piedra
o la raíz
dónde aferrarse para luego seguir nadando contracorriente.

¿Buscar los orígenes hasta quedar en una orilla?
¿Dar sombra a la serpiente y casa al gusano?

Ser nadie
y aún, como la hoja seca,
servir de embarcación a los instintos.

Recostado en el huidizo caudal
observo las nubes.

Acaso sea yo
el que toma caprichosas formas bajo ellas.



Poema Muladar de Eduardo Zambrano



Amanezco
con el trajinar de las ratas
entre la hierba
y el hedor del perro muerto
que alguien abandonara anoche.

Escucho que pasan los albañiles.

Es aquí a donde vuelven
para descansar al cuerpo
de sus necesidades.

Hoy hará calor.
Quizá al final de la jornada
pueda entregarme a ese raro balbuceo de mentiras y glorias.
Como todos, he sentido el compromiso de ser feliz.

Pero pensar que un muladar puede ser un hombre
son tonterías.

Mi orgullo
es apenas esta brecha angosta
que me atraviesa.



Poema La Casa de Eduardo Zambrano



Mi casa no tiene muros,
tiene certezas.

Mi casa no tiene puertas
ni ventanas,
tiene amaneceres.

Mi casa no tiene techos
ni vigas,
tiene designios.

Mi casa está deshabitada,
soy un vagabundo.



Poema Hierba de Eduardo Zambrano



Aprendí de los clásicos
a no esperar nada de nadie
y todo lo que en el misterio
se madura… probarlo.

Ya no soy jardín, pero aún hay algo de hierba
después de los cuarenta años.

Frutos salvajes porque ni el árbol de la vida
ni el del conocimiento, volvieron a crecer.
Antes el incendio de la juventud
lo devastó todo.



Poema Esperar de Eduardo Zambrano



Puede esperar el llanto de un hijo
para hacerlo fuerte.

Puede esperar la salvación del miserable
para negociarle el Cielo.

Puede esperar el destino del que sueña
para venderlo idiota.

Pueden esperar tantas humillaciones
hasta que llegue el camión de la basura.



Poema Entiendo de Eduardo Zambrano



Entiendo que este día
nadie va a llamar.
Ni los más caros deseos,
ni esas fantasías que me han acompañado
todo este tiempo.
Sencillamente estaré solo
y está bien.

Entiendo que ya no tendrá sentido fingir.



Poema Duelo de Eduardo Zambrano



Lo frío del metal
como una extraña fiebre
alimentada por la ofensa.
Su peso de venganza
lo acomodé en mis manos
y a la vieja usanza
di siete pasos antes de voltear.
No había nadie, ni señas del patán
que arruinó mi vida;
por eso disparé contra mi pecho,
a sabiendas que sobreviviría.



Poema Colegas de Eduardo Zambrano



Qué hermosa época para vivir la poesía:
entre los que le mendigan un poco de espacio a la red
y otros a la vieja política.
Los cibernautas y los mochileros, mis colegas
en este precipicio de palabras y garrapatas
que nos chupan el alma por igual.
Yo apenas soy un poeta clasemediero, empleado
en mis obsesiones y los estragos que me pasan a cuenta
las rentas.
Algún día seré como ellos y soñaré con ellos la eternidad.
Mientras tanto, solo pido un vaso de cerveza.



Poema Chinese de Eduardo Zambrano



Con el alma en rastras.

Con este ángel custodio de la conciencia
aún borracho y maldiciente.
Despertar
sin la certeza de cuándo se largaron los sentidos
ni cuándo llegó finalmente el sueño.

Con el cuerpo lastimado en sus cinco puntos cardinales.

Con este miedo que reaparece
donde el viento apenas percibido
entre las hojas de un chinese.

Afuera están los aprendices de lo eterno.

Sólo el cielo azul y el canto de un pájaro.

Me limpio con las preguntas más elementales
y encuentro sangre.

He vuelto y las cosas están en su sitio.



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