poemas vida obra dulce maria loynaz




Poema Poema Ci de Dulce Maria Loynaz



La criatura de isla paréceme, no sé por qué, una criatura distinta. Más leve, más sutil, más sensitiva.Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su cuerpo deja un hueco en el viento; si es niño, juega a veces con un petrel, con una nube…La criatura de isla trasciende siempre al mar que la rodea y al que no la rodea.Va al mar, viene del mar y mares pequeñitos se amansan en su pecho, duermen a su calor como palomas.Los ríos de la isla son más ligeros que los otros ríos. Las piedras de la isla parece que van a salir volando…Ella es toda de aire y de agua fina. Un recuerdo de sal, de horizontes perdidos, la traspasa en cada ola, y una espuma de barco naufragado le ciñe la cintura, le estremece la yema de las alas…Tierra firme llamaban los antiguos a todo lo que no fuera isla. La isla es, pues, lo menos firme, lo menos tierra de la Tierra.



Poema Poema Lviii de Dulce Maria Loynaz



Estoy doblada sobre tu recuerdo como la mujer que viesta tarde lavando en el río.Horas y horas de rodillas, doblada por la cintura sobreeste río negro de tu ausencia.



Poema Poema Lvii de Dulce Maria Loynaz



No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.



Poema Poema Xxix de Dulce Maria Loynaz



En cada grano de arena hay un derrumbamiento de montaña.



Poema Poema Xxvii de Dulce Maria Loynaz



Miro siempre al sol que se va
porque no sé qué algo mío se lleva.



Poema Poema Xvii de Dulce Maria Loynaz



Hay algo muy sutil y muy hondo
en volverse a mirar el camino andado…….
El camino en donde, sin dejar huella,
se dejó la vida entera.



Poema Poema Sin Nombre de Dulce Maria Loynaz



He de amoldarme a ti como el río a su cauce,
como el mar a su playa, como la espada a su vaina.
He de correr en ti,
he de cantar en ti,
he de guardarme en ti ya para siempre.
Fuera de ti ha de sobrarme el mundo



Poema La Duda de Dulce Maria Loynaz



Era buena la Vida:
Había rosas.
Unos minutos antes me había sonreído un niño…
Pasó volando y me rozó la frente.


No sé por dónde vino
ni por dónde se perdió luego pálida y ligera…
No recuerdo la fecha.
No sabría decir de qué color era ni de qué forma;
no sabría, de veras, decir nada.

Pasó volando… Había muchas rosas…
Y era buena la Vida todavía…



Poema La Criatura De Isla de Dulce Maria Loynaz



La criatura de isla paréceme, no sé por qué, unacriatura distinta. Más leve, más sutil,más sensitiva.Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su cuerpodeja un hueco en el viento; si es niño, juegaa veces con un petrel, con una nube…La criatura de isla trasciende siempre al mar que larodea y al que no la rodea.Va al mar, viene del mar y mares pequeñitos seamansan en su pecho, duermen a su calorcomo palomas.Los ríos de la isla son más ligeros que los otros ríos.Las piedras de la isla parece que van a salirvolando…Ella es toda de aire y de agua fina. Un recuerdo de sal,de horizontes perdidos, la traspasa en cada ola, yuna espuma de barco naufragado le ciñe la cintura,le estremece la yema de las alas…Tierra firme llamaban los antiguos a todo lo que nofuera isla. La isla es, pues, lo menos firme,lo menos tierra de la Tierra.



Poema La Balada Del Amor Tardío de Dulce Maria Loynaz



Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?

Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya…

Amor… ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana… -No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar…

Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal…
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.



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