poemas vida obra d

Poema Destierro de Juan José Domenchina



Es la noche sin fin, la desvelada
noche, que con sus filos de cuchilla
implacable recorta en amarilla
muerte, nuestra silueta enajenada.

Vivir, cuando vivir no vale nada,
equivale a sembrar, con la semilla
infecunda, el dolor, que tanto humilla;
de una existencia rota y postergada.

Y el insomnio repite inexorable
el paso de la vida irrevocable,
que, sin dejarse de sentir, se aleja.

¿Dónde nos llevará, tan sin camino,
tan juguete irrisorio del destino,
nuestra razón destartalada y vieja?



Poema Donde Tú Aparecías De Cristal de Juan Eduardo Cirlot



Donde tu aparecías de cristal,
tu cuerpo de cristal tú aparecías
entre las hierbas blancas donde tú.

En la blancura inmensa de la torre,
del bosque de las rocas, de las nubes,
de los grises, los mares de los mares.

Los bosques de los bosques, el cristal
donde lo negro crece ante el altar,
donde crece el cristal ante el altar

Al que me entrego, Bronwyn, al no ser,
al no ser roca blanca ni mar gris,
ni las nubes, ni el cielo, ni la torre.



Poema Del Origen de Juan Domingo Argüelles



Tiembla el hielo del sol y la calle se llena
con su rojez. El aire se congela y es piedra.
En la mitad del día el corazón se agolpa
y la sangre levanta su torrente de espuma.
Caen, lentas, las nubes calcinadas
y comienzan a rodar en la vereda.
El mundo aquí es el principio del mundo,
joven aún es esta tierra en que nacimos,
este trozo de estrella que el agua amansa
para que los que llegan lo habiten sin rencor.



Poema De Los Trabajos de Juan Domingo Argüelles



Con piedras y maderas hago mi casa bajo el sol,
la visto de ventanas para que el sol entre a habitarla.
Cierro sus puertas luego de que ha partido el ocaso.
Mi casa cruje bajo la lluvia que ha venido a mirarla.
Mi casa es una tumba cálida en donde vivo yo mi muerte.
Mi casa es el caparazón del armadillo que soy de noche cuando duermo.
Mi casa, en la mañana, abre sus puertas y ventanas a la felicidad.



Poema De Éstos Hablo de Juan Domingo Argüelles



Mientras los buitres trazan círculos
alrededor del sol, como planetas,
los poetitas con sus versos
tiernas romanzas acompasan;
buscan el más elaborado de los silencios
y ordenan a sus tripas que no gruñan;
los buitres no quisieran
comer carne tan flaca,
tan desabrida como yeso,
tan poca cosa como un hueso
con una piel seca y sin brillo,
pero no hay nada bajo el cielo
para pegar el picotazo
sino estos pobres infelices
que gimen, muerden, se desgarran
pero no aflojan sus corbatas.



Poema Determinarse Y Luego Arrepentirse… de Juan De Tassis Y Peralta



Determinarse y luego arrepentirse,
empezarse a atrever y acobardarse,
arder el pecho y la palabra helarse,
desengañarse y luego persuadirse;

comenzar una cosa y advertirse,
querer decir su pena y no aclararse,
en medio del aliento desmayarse,
y entre temor y miedo consumires;

en las resoluciones, detenerse,
hallada la ocasión, no aprovecharse,
y, perdida, de cólera encenderse,

y sin saber por qué, desvanecerse:
efectos son de Amor, no hay que espantarse,
que todo del Amor puede creerse.



Poema Disputa Con La Fortuna de Juan De Mena



VII

Pues dame liçençia, mudable Fortuna,
por tal que blasme de ti como devo.
Lo que a los sabios non deve ser nuevo
inoto a persona podrá ser alguna;
e pues que tu fecho así contrapuna,
fas a tus casos como se concorden,
ca todas las cosas regidas por orden
son amigables de forma más una.



Poema Descastado de Juan Daniel Perrotta



No quiero pertenecer
a tu círculo de nenas mucho lomo
mucho sexo
poco seso
Tampoco al honorable grupo de poetas
morochos
peronistas
exitosos
o al de aquellos
transgresores
histéricos
sauneros
No quiero de tu porro
porque es tuyo
y se gasta
No
nena
no me gusta ir a la costa
a casa de tu papi
ni que me lleves en su coche
ni que me envuelvan tus tentáculos
de madre argentina
Prefiero
no penetrar en esos lomos
ni codearme entre poetas exitosos
prefiero una mano que circule blandamente
y una mujer eléctrica
setentista
que salte los tapones como aquellas
Prefiero padecer
porque no pertenezco
a ningún grupo
sentirme en todos lados
como sapo de otro pozo
Lástima la soledad
lastima tanta soledad



Poema Debí Ser Nazi… de Juan Carlos Lemus



Debí ser nazi
en mi vida precedente
un traidor o algo así
porque ahora todo me va mal
desde la poesía
hasta el pantalón
me quedan cortos
pero debí ser simple intermediario
ni siquiera el que dictaba las órdenes
sino el que ejecutaba y huía
puesto que mi sufrimiento es duro
tiene tristeza
su dosis de incertidumbre
ambigüedades
ni siquiera para sufrir
estoy definido



Poema Derecho A Réplica de Juan Calzadilla



Cuando la naturaleza respeta tu vida
Y te salva por un tris en el momento
En que estás a punto de perecer
Es porque ya se la habrá arrebatado a otro.
La naturaleza no suelta prendas.
Pero cuando es a ti a quien, en una segunda vuelta,
La arrebata, es porque sabe que
No tienes derecho a réplica.
Ni más alternativa.



« Página anterior | Página siguiente »


Políticas de Privacidad