poemas vida obra claudia lars




Poema Sangre de Claudia Lars



Zumo de angustias, leche milagrosa,
raíz inaccesible, árbol salado.
¡Qué temblor en el túnel anegado!
¡Qué llama y nieve en subterránea rosa!

Escala de contactos, misteriosa
razón del sueño, el miedo y el pecado.
Silencio a todo grito encadenado
y tapiada presencia dolorosa.

De los muertos nos llegas…¡muerte andando!
Substancia inevitable, gravitando
en la masa despierta de la vida.

Mi cuerpo de mujer te alza en el hombre,
te suelta en la aventura de su nombre
y te derrama por interna herida.



Poema Rosa de Claudia Lars



Color redondo, carne dulce y fina,
abierto corazón de primavera;
llama fugaz en tierra pajarera,
columna de evidencia matutina.

Goce de abril, inútil bailarina
de la sangre y la luz en la frontera,
comunicada con la vida entera
por el silencio amargo de la espina.

Externa y pura, mas del lodo alzada.
En el cristal cautiva y condenada
sin alarde se dobla o se refleja.

Basura de agonía cuando acabe…
¡Y mi lengua extraviada que no sabe
el idioma del duende y de la abeja!



Poema Romances De Norte Y Sur (10) de Claudia Lars



Juan Guzmán Cruchaga, quiero
hablar de la tierra tuya.
Tierra visible en el sueño
y en la realidad oculta.
Tierra que busco y encuentro
por estremecidas rutas
del clima de la poesía,
de corazones en fuga,
de reflejos y relatos,
y adivinanza y pregunta.

Con voz incierta? lejana?
inventando lo que busca;
voz de mágicos veleros
en corriente de aventura;
iré mostrando visiones,
rasgando nieblas profundas,
entrándome en el paisaje
y descubriendo criaturas.

Mi telón de tierra cálida
en el ojo se derrumba,
y sube una estrella libre
por tu bandera de altura.

El mar de peces alados
hiela su viaje de espumas
y aparecen capitanes
de la canción y la brújula.

Ciudades que nunca he visto
guiñan pupilas nocturnas,
y nombres que hallé en tus labios
entre los ecos me buscan.

Sobre imaginadas cumbres
manos celestes dibujan
trémulas rosas de frío
con prismáticas agujas;
y hondos imanes de sangre,
que veinte fronteras cruzan,
en el amor de tu suelo
se detienen y se juntan.

Como dádiva perenne
soplos australes empujan
temblor de sal y de savia
para canciones futuras.
Y el colibrí de mi siesta
?saeta leve y aguda?,
halla en tus prados lejanos
la flor de buenaventura?

Rostro de cuatro estaciones
?cuatro soles, cuatro lunas?,
me regala tu belleza
en diferentes posturas.
Y el color de mis volcanes
y la humedad de mi jungla
se resuelven en escarcha
tornasolada y desnuda;
en guirnaldas de copihues,
en tallos cabeza rubia,
en la felpa del durazno
y los zumos de la uva.

Juan Guzmán ¡cómo me cuesta
hablar de la tierra tuya!
apenas tiño mi verso
de adivinanza y pregunta.

Para contar mi deseo,
que es media sombra y figura;
para mostrar tu paisaje
?estampa de conjeturas?,
tengo que buscar, a tientas,
por las milagrosas rutas
de corazones en fuga;
de la oración de Gabriela
donde norte y sur se anudan;
de tu palabra sutil
y la recia de Neruda.

¡Tierra empinada en el sueño
con sus voces y criaturas!



Poema Retrato de Claudia Lars



Ternura móvil que enraizó a mi lado,
niño grande sin nombre y sin alero;
huésped del sueño en cuerpo verdadero,
oscuro corazón iluminado.

Pago del día, saldo del pasado,
dulce heridor y hábil curandero;
mina de venas rotas y venero
que sin reserva da lo que he buscado.

Su silencio tan largo tiene ahora
pájaros irisados y despiertos
bajo una luz madura y vencedora.

De cenizas llegó su forma alzada,
y en rumbos de la sangre su llamada
devuelve la palabra de los muertos.



Poema Retrato De Don Pedro De Alvarado de Claudia Lars



Por la cautiva playa marinera
?centauro casi, casi profecía?
sobre una resonante jerarquía
alzaba su esperanza aventurera.

De sangre era la cruz no de madera;
de hierro la palabra y la osadía;
y en el color de la mirada fría
iba el peligro de su llama entera.

Encima del clamor y de la muerte,
con el seguro paso del más fuerte,
volviendo imponderable su figura.

El mundo roto le encendió las iras
y entre caballos, flechas y mentiras,
se hundió en la almendra de la tierra pura.



Poema Reto de Claudia Lars



Maduro fuego por azar cautivo
en el estrecho cauce de mis venas.
Brazo de afán helado entre cadenas,
rostro de ayer presente en sueño vivo.

Paloma del zarzal y del olivo
que a perseguir tu vuelo me condenas.
Fuente, sobre la sed de las arenas,
negándose a mi tallo sensitivo.

Como lleva la noche al sol distante
y el párpado cerrado los colores,
así te llevo en pulso palpitante.

Viuda de tu presencia en lo visible,
están en mí tus dádivas mejores
y alzo en forma cabal sangre imposible.



Poema Poeta Soy de Claudia Lars



Para María y Mariano Coronado

Dolor del mundo entero que en mi dolor estalla,
hambre y sed de justicia que se vuelven locura;
ansia de un bien mayor que el esfuerzo apresura,
voluntad que me obliga a ganar la batalla.

Sueño de toda mente que mi mente avasalla,
miel de amor que en el pecho es río de dulzura;
verso de toda lengua que mi verso murmura,
miseria de la vida que mi vergüenza calla.

Poeta soy? y vengo, por Dios mismo escogida,
a soltar en el viento mi canto de belleza,
a vivir con más alto sentido de nobleza,

a buscar en la sombra la verdad escondida.
¡Y las fuerzas eternas que rigen el destino
han de volverme polvo si equivoco el camino!



Poema Palabras De La Nueva Mujer de Claudia Lars



Como abeja obstinada
exploro inefables reinos
que desconoces
y al entrar en la memoria de tu corazón
señalo parajes virginales.

¡Aquí la eternidad
modificando nuestro minuto!
No puedo ser abismo:
con la luz se hacen viñedos
y retamas.

Pertenezco a la desnudez
de mi lenguaje
y he quemado silencios y mentiras
sabiendo que transformo
la historia de las madres.

Mujer.
Sólo mujer.
¿Entiendes?
Ni pajarilla del necesario albergue,
ni alimento para deseosos animales,
ni bosque de campánulas donde el cielo se olvida
ni una hechicera con sus pequeños monstruos.

¡Oh poderes del hombre
alzando mutaciones
de frágiles rostrosl
¡Oh esplendor oculto en mi santuario
ya bajo la excelencia
de íntimos ángelesi
¿Logra mi amor decirte
que busco un amante
con frente inmortal?



Poema Nodriza de Claudia Lars



¡Calla , mi flor de leche,
mi siempre niña!
Los sueños que se cuentan
se hacen ceniza.

No te fíes del mar
porque da y quita,
ni del hombre que llega
de lejanías.

Primores de este valle
son tuyos, hija.
Casa de calicanto
te ama y te cuida.

Es mejor el silencio
de tu sonrisa
que todo lo que muestras
por encendida.

Hay que esconder tesoros
como la hormiga,
porque muchos que pasan
sienten envidia.



Poema Niño De Ayer de Claudia Lars



Eras niño de niebla
casi en la nada;
nombre de mi sonrisa
detrás del alma.

Y era un barco dichoso
de tanto viaje
y un ángel marinero
bajo mi sangre.

Subías como el lirio,
como las algas;
en tu peso crecía
la madrugada.

Y alzando el aire joven
sus ademanes
ya marcaba tu fuerza
de vivos mástiles.

¡Prado de nieve limpia,
bosque de llamas!…
Y tú, semilla dulce,
bien enterrada.

Escondido en mi pulso,
sin entregarte;
pulsando en los temores
de mi quién sabe.

Buscabas en mi pecho
bulto y palabra;
entre mis muertos ibas
buscando cara.

Salías de la torre
de las edades
y en las lunas futuras
dabas señales.

No creas que te cuento
cosas de fábula:
para que me comprendas
coge esta lágrima.



« Página anterior | Página siguiente »


Políticas de Privacidad