Poema El Hilo De Ariadna de Miguel Huezo Mixco



La historia ha sido mal contada
No soy Teseo
el héroe
mi nombre es otro

Después de la guerra de los centauros
bajé a los infiernos
pero conseguí huir a los turbiones salobres
ultramarinos

Yo traía un casco reluciente
como el de un motociclista
Sin medallas ni condecoraciones
Sólo una madeja de hilo
Y mi espada rota

Como mi suerte

La dilatada sombra azul que crece



Poema Clientes de Miguel Huezo Mixco



Qué hay debajo de una ciudad
sino cloacas
Qué hay sobre una ciudad
sino basura
Qué hay por encima de las cloacas
la ciudad y la basura;
Nada en absoluto.
Total se desvanece,
la vida es corta, la muerte ingrata
un ojo opaco la existencia
el universo un plato
y tras el camino de encima la enorme fatiga.
Por el contrario el burdel es un panal:
intensa bocaza abierta
con risa sensual;
pelucas muruchas enriquecidas con champú
caderas flacas o rellenas
muslos de goma repletos de moscas
sin ropa interior.
Además jamás hemos amado
y ese montón de silencio apuñado
nos ha cambiado las palabras.



Poema Ante Un Cuadro Del Corazón De Jesús de Miguel Huezo Mixco



Para empezar
tenés el corazón al centro, te has
rizado la barba y usas ropa
de un color chillante.

Que en ese corazón enzarzado
cabemos todos, dicen.

Mis tías monjas llevan caritas tuyas
en sus bolsas
junto a los dulces y la imagen
de tu mamá.

Afortunadamente, digo, hemos
podido reducirte para llevarte en el
bolsillo, con toda comodidad.

A mis cinco años me dijeron
que eras una foto de Dios,
razón por la que te incluyo
en mi álbum.



Poema Altivo de Miguel Huezo Mixco



Entonces llegó el alado
y era su esplendor un despilfarro
los motores del Saturno
el destello del sol en un espejo
el vivo carmín de un lapiz labial
el deseo andante los celos vivaces
todo a la vez

Y las fieras se tendían en el suelo
como húsares heridos

Sólo Daniel podía verlo
Su mundo entero eso sí
se conmovía

Miró los Papas del pasado y el futuro
en sus coches contra balas

y las jugosas conchas de las muchachas
envueltas en jerseys

y hombres ranas
aferrados a sus snorkers

Parecía todo ensayado
uno de esos saltos
sin red

El ángel se levantó
en vertical ascenso
en un suave camisón de abuela
volando como goleta
hacia la nada
el lugar de donde vino

Vivirás entre las fieras
Daniel
es todo lo que dijo
Flamearon sus cabellos
y luego una sonrisa de consuelo
el gorro de una nube
el dulce gesto compasivo
como el nixtamalero al alba
borrado entre celajes el azul Caribe

Tal es en fin la indiferencia



Poema Tus Cartas Son Un Vino de Miguel Hernandez



A mi gran Josefina adorada

Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para mi corazón.

Desde que estoy ausente
no sé sino soñar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.

Tus cartas apaciento
metido en un rincón
y por redil y hierba
les doy mi corazón.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme, paloma,
que yo te escribiré.
Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.



Poema Ser Onda, Oficio, Niña, Es De Tu Pelo de Miguel Hernandez



Ser onda, oficio, niña, es de tu pelo,
nacida ya para el marero oficio;
ser graciosa y morena tu ejercicio
y tu virtud más ejemplar ser cielo.

¡Niña!, cuando tu pelo va de vuelo,
dando del viento claro un negro indicio,
enmienda de marfil y de artificio
ser de tu capilar borrasca anhelo.

No tienes más quehacer que ser hermosa,
ni tengo más festejo que mirarte,
alrededor girando de tu esfera.

Satélite de ti, no hago otra cosa,
si no es una labor de recordarte.
-¡Date presa de amor, mi carcelera!

De «Primeros poemas» 1933

* *



Poema Pena Bienhallada de Miguel Hernandez



Ojinegra la oliva en tu mirada,
boquitierna la tórtola en tu risa,
en tu amor pechiabierta la granada,
barbioscura en tu frente nieve y brisa.

Rostriazul el clavel sobre tu vena,
malherido el jazmín desde tu planta,
cejijunta en tu cara la azucena,
dulciamarga la voz en tu garganta.

Boquitierna, ojinegra, pechiabierta,
rostriazul, barbioscura, malherida,
cejijunta te quiero y dulciamarga.

Semiciego por ti llego a tu puerta,
boquiabierta la llaga de mi vida,
y agriendulzo la pena que la embarga.

* *



Poema Me Sobra El Corazón de Miguel Hernandez



Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.
Y busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.

Si no fuera ¿por qué?… no sé por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo allí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.

Hoy, descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.

De «Otros poemas» 1935 1936

* *



Poema Dime Desde Allá Abajo de Miguel Hernandez



Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.

¿Hablas bajo la tierra?

Hablo con el silencio.

¿Quieres bajo la tierra?

Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.

Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.

* *



Poema Cerca Del Agua Te Quiero Llevar de Miguel Hernandez



Cerca del agua te quiero llevar
porque tu arrullo trascienda del mar.

Cerca del agua te quiero tener
porque te aliente su vívido ser.

Cerca del agua te quiero sentir
porque la espuma te enseñe a reír.

Cerca del agua te quiero, mujer,
ver, abarcar, fecundar, conocer.

Cerca del agua perdida del mar
que no se puede perder ni encontrar.

* *



« Página anterior | Página siguiente »


Políticas de Privacidad