Poema Viajes De Penélope (8) de Juana Rosa Pita



No crean que te espero
porque sé que vendrás a alzar tu casa
de las aguas hambrientas
o de los pretendientes

Te espero porque estás:
nunca te has ido a los asuntos vanos
(las paredes te conocen la voz
en las estancias más calladas)
y todas las pisadas se someten
al ritmo de tus pasos
y hasta la soledad toma tu rostro
al borde de mi almohada



Poema Viajes De Penélope (55) de Juana Rosa Pita



¿Quién canta y con qué voz
me sueña aquel color en la mirada?
Tejiendo la marea entre las islas
¿qué voces silenció el fragor del tiempo?

Salvo la soledad que vuela dentro
tal parece que nadie vive:
pero vibra la estela adamantina
de la tela que voló sobre el mar

Este que fuera cuento es vida en mí
y de una cierta isla hará la historia



Poema Viajes De Penélope (50) de Juana Rosa Pita



Año tras año
diste muerte a los tercos pretendientes
que orillaban mi patio:
desde fuera del tiempo
los vencías
antes aun de divisar la playa
en que nos damos cita

Y yo que los quería ya de tanto
tejer por destejerles y por tanto
reclamar tu mirada
los veía morir uno tras otro
a golpes de infinito
tiernamente inmutable

Así murió el que me entreabría
las ventanas del alma
murió el que sepultaba
las llaves de mi nombre
en el océano:
murieron porque aún no había Dios
ni trinidad ni magia

Y cada primavera yo volvía
a proyectar torneos estivales
suscritos a una lágrima:
certidumbre
de la doble faena de tus manos
en su áspero venir a nuestro abrazo



Poema Viajes De Penélope (39) de Juana Rosa Pita



No basta con tejer para la espera
es preciso viajar: volar la pluma
por la ternura encuadernada en sueños:
chalupa más sutil
cóncava y ágil
que las viriles naves de Ulises
intermitentemente prisionero

Madre isla que estás venida a remos
convertida en solar de pretendientes:
infundiendo los viajes:
¿quién guardará tus playas de naufragio?
Penélope no está: queda su imagen



Poema Viajes De Penélope (27) de Juana Rosa Pita



Te has dado a la pasión de los espejos
quijote de los mares:
echas tu vida a pique por la fama
te das brillo en los hombros
y crees que los gigantes se convierten
en rústicos delfines

Se te detiene el tiempo en los palacios
donde cantan tus glorias
y lloras a luz viva
los recuentos de olvido:
con bravo sacramento
comulgas propia vida en canto ajeno

Ah si te desbautizaras…llegarías



Poema Viajes De Penélope (1, 4, 5) de Juana Rosa Pita



1

Me ha dado por creerme Penélope
hermosa y bienamada:
tejedora sí soy para que alienten
los que habrán de morir
y es la mía la almohada
más llorada del siglo

Si yo fuera Penélope
suelo que yo pisara sería Ítaca:
al regresar Ulises
se quedara

4

Quién cantará tus viajes infinitos
Penélope:
tu Ulises era apenas un chiquillo
chapoteando en la fuente

y aventurera inmóvil trascendías
como un rayo de luz sobre la tela
confiscada a los dioses:
tejida sueño a sueño

5

Hilo a prueba de nortes
y de ausencias
con fibra de cereal desenlazado…
Y mientras tu hombre frágil de prodigios
desislaba su sombra
tú -tejedora máxima- le urdías
en su anuente memoria
el milagro callado de una isla



Poema Textraño de Juana Rosa Pita



Ahora como entonces
todo es cercano cuando estamos juntos:
besables las magnolias y los mármoles,
propicia confidencias
el agua, y la Puerta del Cielo
mester de acceso a Dios, no monumento.

Qué otra historia podría desear
gozando en un perímetro de abrazo
plaza de arte, jardín, nostalgia, sueños.
(Sabes que no adolece de metáfora
lo que es reminiscencia).

Y en tu ausencia me siento
estatua aquí en lo alto de otra plaza:
réplica solitaria de mí misma
como el David: privada de Florencia
y dando fe de Giotto
lejano campanario.



Poema Sorbos De Luz (del 1 Al 15) de Juana Rosa Pita



1

Entre nuestras ciudades
transita día y noche
la caravana de la estrella.

2

Al ver de nuevo el sol
hoy quise saludarlo,
pero mi voz se había hecho añicos.

3

Ciertos bosques del Norte
se han vuelto migratorios
como los mitos y los cóndores.

4

Que te diga un pincel
el color de nuestra alegría
antes del desarraigo.

5

Mi poema es el dedo
apuntando a la luna
que se mueve a tu alrededor.

6

Y somos nada menos que eso
que quiere la poesía
decir siendo indecible.

7

Hacer por Cristo lo que el Zen
por Buda: liberarlo
de teologías, serlo.

8

Aun el mármol cede al designio
de un beso recurrente.
Pero toma milenios.

9

Trazar un mapa del amor
es hacerlo vasallo
del espacio y el tiempo.

10

La mujer que no cría
el tercer seno es incapaz
de alimentar a Dios.

11

Como deja la red
el pescador bajo el crepúsculo
soltaré mi poema.

12

No hay exilio temible
para quien es maestro
en llevar paisajes a cuestas.

13

La isla ya no tiene
palabras que la digan:
se ha vuelto una chispa de amor.

14

¿Con qué se cura el hombre
cuando el tronco del eucalipto
tirita de calor?

15

Poesía es el país
donde el amor consiente
la mediación de la palabra.



Poema Sorbos De Luz ( Del 16 Al 30) de Juana Rosa Pita



16

Hasta el bárbaro conocía
la mirada que corta
un hilo sobre el agua.

17

El tiempo sobreabunda
pero la eternidad escasea:
proyecto de infinito.

18

Con su carga melódica
la voz traspasa la llovizna
sin que el canto se moje.

19

¿Qué ser habrá que ser
para que no dé miedo
la belleza que nos sorprende?

20

Toda revolución
es un fracaso: sólo
transforma la revelación.

21

Le dijo el agua al aire
y se hizo el pez: tú me haces falta
para volverme ola.

22

Habla una hoja: tronco mío,
sabes que te alimento
alzada en ti o caída.

23

La copa no le teme
a su fragilidad:
en su vacío cabe otro.

24

¿Qué más quieres saber?
Para el Jazmín tan sólo existe
la estación del aroma.

25

Bajo una niebla azul los sueños
preguntan al gomero:
¿trabajas para nosotros?

26

Ya sé quién eres, díjome
Venecia, en su justo infinito
porque la descubrí.

27

Me volví transparente
y el mar se asomó a mí
impelido por su belleza.

28

La palabra muere en ideas.
Resucita en las vírgenes
luces de la emoción.

29

Díjole la pluma a la página:
no te precies de blanca
cuando viajo por ti.

30

Una kalpa* cumplida,
el ser alado echó de menos
a su dócil montaña.

*Una kalpa es el tiempo que le toma a un ser alado
arrasar totalmente una montaña rozándola con sus
alas cada cien años.



Poema Renacimiento Del Gozo de Juana Rosa Pita



¿En qué ingrato momento de la infancia,
como en medio perfil, volviste el rostro
hurtándole los labios a la dicha?
Atraviesa la bruma de los años
y mírame en la alberca contemplándote,
reverberante gozo en la pupila
de tiempo, desatado al Infinito.

Soy todos los amores que perdiste
por feliz cumplimiento, duradero
tal vez, o por anhelo mudo.
Y es mi mano la misma que de niña
acariciaba el sándalo del abanico
(abierta celosía en miniatura)
absorta fugazmente en el aroma:
adivinado umbral de la armonía.



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