Poema Retrato de Claudia Lars



Ternura móvil que enraizó a mi lado,
niño grande sin nombre y sin alero;
huésped del sueño en cuerpo verdadero,
oscuro corazón iluminado.

Pago del día, saldo del pasado,
dulce heridor y hábil curandero;
mina de venas rotas y venero
que sin reserva da lo que he buscado.

Su silencio tan largo tiene ahora
pájaros irisados y despiertos
bajo una luz madura y vencedora.

De cenizas llegó su forma alzada,
y en rumbos de la sangre su llamada
devuelve la palabra de los muertos.



Poema El Rey De Los Elfos de Johann Wolfgang Von Goethe



Van cabalgando en altas horas
entre la lluvia y el misterio,
y como el niño está miedoso
lo arrima el padre contra el pecho.

-¿Qué tienes, hijo, que así tiemblas?
-Al rey de los silfos contemplo
con cetro real y manto undívago.
-Solo son nieblas por el cielo.

-Vente conmigo, niño hermoso,
a mi palacio azul de ensueño;
Con trajes de oro y pedrería
en los pensiles jugaremos.

¿No sientes, padre, cuál me llama
con dulces voces en secreto?
Deja el temor. Lo que tú escuchas
son hojas secas en el suelo.

¿Por qué demoras? De mis hijas
tendrás los mimos y los besos,
y con sus cantos y sus danzas
te arrullarán entre tu lecho.

Del rey las hijas no contemplas
en la penumbra, a lo lejos?
-No llores más… Son lentos sauces
que se columpian en el viento.

-Si tú no vienes, a la fuerza
te tomaré porque te quiero.
-Me ahoga, padre, entre sus brazos
el rey de los silfos, violento…

Aguija entonces el caballo
y asiendo aún más al pequeñuelo
llega a su hogar… Cuando se apea
halla, oh dolor, que el niño ha muerto…

Versión de Nicolás Bayona Posada



Poema Retrato De Don Pedro De Alvarado de Claudia Lars



Por la cautiva playa marinera
?centauro casi, casi profecía?
sobre una resonante jerarquía
alzaba su esperanza aventurera.

De sangre era la cruz no de madera;
de hierro la palabra y la osadía;
y en el color de la mirada fría
iba el peligro de su llama entera.

Encima del clamor y de la muerte,
con el seguro paso del más fuerte,
volviendo imponderable su figura.

El mundo roto le encendió las iras
y entre caballos, flechas y mentiras,
se hundió en la almendra de la tierra pura.



Poema Reto de Claudia Lars



Maduro fuego por azar cautivo
en el estrecho cauce de mis venas.
Brazo de afán helado entre cadenas,
rostro de ayer presente en sueño vivo.

Paloma del zarzal y del olivo
que a perseguir tu vuelo me condenas.
Fuente, sobre la sed de las arenas,
negándose a mi tallo sensitivo.

Como lleva la noche al sol distante
y el párpado cerrado los colores,
así te llevo en pulso palpitante.

Viuda de tu presencia en lo visible,
están en mí tus dádivas mejores
y alzo en forma cabal sangre imposible.



Poema Poeta Soy de Claudia Lars



Para María y Mariano Coronado

Dolor del mundo entero que en mi dolor estalla,
hambre y sed de justicia que se vuelven locura;
ansia de un bien mayor que el esfuerzo apresura,
voluntad que me obliga a ganar la batalla.

Sueño de toda mente que mi mente avasalla,
miel de amor que en el pecho es río de dulzura;
verso de toda lengua que mi verso murmura,
miseria de la vida que mi vergüenza calla.

Poeta soy? y vengo, por Dios mismo escogida,
a soltar en el viento mi canto de belleza,
a vivir con más alto sentido de nobleza,

a buscar en la sombra la verdad escondida.
¡Y las fuerzas eternas que rigen el destino
han de volverme polvo si equivoco el camino!



Poema Palabras De La Nueva Mujer de Claudia Lars



Como abeja obstinada
exploro inefables reinos
que desconoces
y al entrar en la memoria de tu corazón
señalo parajes virginales.

¡Aquí la eternidad
modificando nuestro minuto!
No puedo ser abismo:
con la luz se hacen viñedos
y retamas.

Pertenezco a la desnudez
de mi lenguaje
y he quemado silencios y mentiras
sabiendo que transformo
la historia de las madres.

Mujer.
Sólo mujer.
¿Entiendes?
Ni pajarilla del necesario albergue,
ni alimento para deseosos animales,
ni bosque de campánulas donde el cielo se olvida
ni una hechicera con sus pequeños monstruos.

¡Oh poderes del hombre
alzando mutaciones
de frágiles rostrosl
¡Oh esplendor oculto en mi santuario
ya bajo la excelencia
de íntimos ángelesi
¿Logra mi amor decirte
que busco un amante
con frente inmortal?



Poema Nodriza de Claudia Lars



¡Calla , mi flor de leche,
mi siempre niña!
Los sueños que se cuentan
se hacen ceniza.

No te fíes del mar
porque da y quita,
ni del hombre que llega
de lejanías.

Primores de este valle
son tuyos, hija.
Casa de calicanto
te ama y te cuida.

Es mejor el silencio
de tu sonrisa
que todo lo que muestras
por encendida.

Hay que esconder tesoros
como la hormiga,
porque muchos que pasan
sienten envidia.



Poema Niño De Ayer de Claudia Lars



Eras niño de niebla
casi en la nada;
nombre de mi sonrisa
detrás del alma.

Y era un barco dichoso
de tanto viaje
y un ángel marinero
bajo mi sangre.

Subías como el lirio,
como las algas;
en tu peso crecía
la madrugada.

Y alzando el aire joven
sus ademanes
ya marcaba tu fuerza
de vivos mástiles.

¡Prado de nieve limpia,
bosque de llamas!…
Y tú, semilla dulce,
bien enterrada.

Escondido en mi pulso,
sin entregarte;
pulsando en los temores
de mi quién sabe.

Buscabas en mi pecho
bulto y palabra;
entre mis muertos ibas
buscando cara.

Salías de la torre
de las edades
y en las lunas futuras
dabas señales.

No creas que te cuento
cosas de fábula:
para que me comprendas
coge esta lágrima.



Poema El Pescador de Johann Wolfgang Von Goethe



Hinchada el agua, espumajea,
mientras sentado el pescador
que algún pez muerda el anzuelo
plácido aguarda y bonachón.

De pronto la onda se rasga,
y de su seno-¡oh maravilla!-
toda mojada, una mujer
saca su grácil figurilla.

Y con voz rítmica le increpa:
-¿Por qué, valiéndote de mañas,
hombre cruel, tiras de mí
para que muera en esta playa?

¡Si tú supieras qué delicia
allá se goza bajo el agua,
tal como estas te arrojarías
al mar, dejando en paz la caña!

¿No ves al sol, no ves la luna
cómo en las ondas se recrean?
¿Doble de hermosos no parecen
cuando en las agujas se reflejan?

¿No te seduce el hondo cielo
cuando su azul, húmedo muestra?
Cuando este aljófar lo salpica,
¿del propio rostro no te prendas?

Hinchada el agua, espumajea,
del pescador lame los pies;
siente el cuidado una nostalgia,
cual si a su amada viera fiel.

Cantaba un tanto la sirena,
todo pasó en un santiamén;
tiró ella de él, resbaló el hombre,
nunca más se dejó ver.



Poema Migajas de Claudia Lars



Va la hormiga con un retazo de amapola
hacia el blando montoncito de arena.

Yo soy insecto,
tú eres insecto,
él es insecto.

¡Ah pesada basura
la del nombre que escogieron
para hacerme tan importante!

-*-

Como poeta ciego
canté mi ensueño, mi albergue,
mi amistad y mis lágrimas.
¿Pero a quién le importaba, realmente,
el mínimo



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