Poema Las Ciudades Invisibles de Yolanda Pantin



?Las ciudades, como los sueños, están construidas de
deseos y de miedos
.?
Italo Calvino

Escribir sobre el amor
los ojos calmos de Verona
-poesía eres tú-
Imaginar una ciudad invisible
como ella
reflexionar sobre la muerte
y la fotografía
Ser fiel y atento
a todo lo que en ella se niega
suspicazmente
tácita y oblicua
recordar
-sobre todo-
que aquello que se ama
no existe



Poema La Infancia Es Una Gracia… de Yolanda Pantin



La infancia es una gracia que me fue desprendida. Aquello que se viene me devuelve persona con brío de reír. Ya no tengo memoria para el nombre del árbol y semilla tallada. Ni de aquel que resiste con caballos en las palmas y tiene a cada lado una rienda tejida. Lo cierto más oscuro, cuando divago y pregunto, háblame de aquello, de las cosas sucedidas, cuando antes: la rudeza de sentarnos en las sillas de madera.



Poema Esta Casa Surge Despacio… de Yolanda Pantin



Esta casa surge despacio en el agua de la lluvia que caía por los muros y olía a yerba y a todo eso. Antes salían ellos, los siempre vestidos, y uno se quedaba mirando por detrás de las puertas toda esa agua que irrumpía por los muros y las ventanas abarrotadas. Siempre el gesto cuando el cielo caía desaguándose. También Dios mudaba escaparates en el cuarto de al lado de techo enorme con murciélagos y todo. Uno miraba el aire y predecía; hasta nos besábamos los labios de ser tan fértil la tierra de esta casa. Siempre, siempre, había en los pasillos, en los corredores, en cada una de las columnas, había en el zaguán un miedo acongojado. Nos entran por los ojos letanías cuando de noche relucen candelabros, la mesa y la plata dispuestas, ellos tan vestidos y uno en la puerta rogando de la lluvia por afuera de los muros, la cal y los espejos.



Poema El Escritor Sufre Considerablemente de Yolanda Pantin



El escritor sufre considerablemente
¿Qué significa esta sed partida?
¿Este rectángulo interior
entre puntos y líneas?
Debe resignarse ante la duda
La muerte empolla un huevo
con gran lisura
Todo es atropello piensa
miedo a secas
Odia la escritura



Poema El Escritor Está Solo de Yolanda Pantin



El escritor está solo
solo ante él
solo ante el mundo
solo ante la persona que ama
Esto último lo aterra
?¿cómo solo??
Trata de poner en orden sus pensamientos
-la persona amada tiene los ojos color miel-
El escritor tiene un gran miedo
?¿qué diferencia este amor del otro??
-la persona amada lo mira desde el fondo de sus ojos-

El escritor está aterrado

El amor blande su arma contra un niño



Poetas por nombre – letra «z» – poemas para mujeres




Poema El Día Que Conocí A Susan Howe de Yolanda Pantin



Yo venía de la guerra
es decir de un nuevo engaño
de esos que, al igual que el dolor, hacen bien a la dignidad narcisista
según había leído en un poema de Pier Paolo Pasolini
y que ahora llevaba como marca en la frente
-en cada herida una lección para el futuro
vacío pero inmenso-
Ya había escuchado el ruido de las aspas
y el humano deseo
de abrazar hasta los párpados
Conocí la metralla en el teléfono
y en el océano las yardas
Sorbí el trago de París a fondo blanco
parte a parte lloré por Alemania
Tuve horrendas pesadillas
recuerdo especialmente un viaje en elefante
-de viajes no me hablen-
Me persiguen las imágenes
de cuerpos mutilados
en los campos
brazos antebrazos frutos de la carne
Qué sangrientas las batallas, Susan Howe
Yo venía de la guerra
y sólo traigo unos poemas
Hay miedo en el dolor
ayer no más decía
y estas palabras para un nuevo encuentro
lo importante es invisible para los ojos
porque el odio fluye en un río de sangre



Poetas por nombre – letra «y» – autoers famosos




Poema El Cielo De París (iii) de Yolanda Pantin



Ver
volver
abrir
abrir la carne

Visiones que la muerte
lleva en el cadáver
sordo a su quejido
abrir
abrir la reja
(Sal: esta es la luz)

El niño juega en la caja de piedra

gárgolas
puertas del cielo

sólo de tu mano
no tengo miedo

Cielo de neón
haces de luz
en las barcazas
sombra de la mole
catedral de la ciudad

Isla de Francia

solo del cielo
sombradura

Puentes abadías
precipicios del Arte Universal

música del cielo de París
a orillas del Sena

El niño danza en la caja de piedra

labio que ha cerrado
su boca en el oído

ni luz ni oscuridad
sólo la sombra

áspera del hierro

El hombre bebe la inmundicia de las aguas

trae una sed de siglos en los belfos
una sed fría, en punta, que ara cauces
en el sueño moroso de la tierra

cuerpo henchido
saciado
besado

fango del Leteo

Copas de los árboles
simétrica belleza
veleros en el lago
del jardín de Luxemburgo

Atiende a tu promesa

cielo negro sin oído

ciudad
luz
belleza

santa perra

música del cielo
El hombre que ha sufrido
bebe de sí mismo

se ahoga en la corriente
turbia de las aguas

hasta el cuello

Soy: ahora me pierdo

Cúpula cobalto
cielo de Francia
llorar
irse muy lejos

Techos de pizarra
espejos
donde el hambre se devora
saciados
no

gélido silencio sin color

liquidez en la que se puede hundir la mano fascinada

Faros del auto
luz del cielo
cobalto
de París
en primavera

la nube en el ojo de la dama

ciega
frente al bosque
respirando
(cortar: abrir la carne)

El niño canta en la caja de piedra

llora
esta noche
campo del espejo
quebrado
en el desierto

abre, por favor, la puerta

Dormía en los fangales
al sol
con los caballos

Nadie escucha lo que dices
nadie sabe
(matar: ser la tiniebla)

No
no hemos llegado

pienso en alas en fuego en música
pero no
no es eso lo que temo

túneles de miedo

dejarte en las palabras
decir

¿Tiene usted un vaso con agua?

tenedlo ahí, sobre la mesa, inútil

abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no lo crea
que escucha ya en la estepa de sus tímpanos
retumbar el gemido del lenguaje
y no lo emite

Volviéndome
entera
contemplo
la ciudad

final
tiniebla

Yo era la pequeña
moría en los rosales

la hoja la muralla

hiere la mano
filosa del sueño

(cortar: abrir la carne)

cielo de París
cielo helado

la música está
en ninguna parte

Aquí no hay nadie

El cadáver se sacia en su florero

Cúpula cobalto
luz del cielo
de Francia
en primavera

Llora
en sus rodillas

reclina la frente contra el mármol

que ella te consuele

La flor saciada en su florero
diría

duerme en paz

eso
era todo



Poema El Cielo De París (ii) de Yolanda Pantin



Música
en el cielo
en los oídos

en la piel del antebrazo

dormiremos esta noche
roja de la sangre

sed

todo ha muerto



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