poemas vida obra hector rosales




Poema Souvenir de Héctor Rosales



Al costado de la estación,
alborotados, los grillos expresan
cánticos ancestrales, legados
de la hierba.

Los viajeros llegarán y se irán
explorando madrugadas polvorientas,
donde una compañía les seguirá
sin que la vean.

(El sonido verde de la espera).



Poema El Diploma de Héctor Rosales



Destacaba el fulgor
desafiante del río
en la noche clara

Llevaba en su lomo luces
camino a la escuela
del alba

Qué lacio trayecto de cristal
desarraigando las sombras
de la quebrada

Llevaba en su lomo luces
camino a la escuela
del alba

Mañana de luminosa ceremonia:
el sol diplomó alumnos
con los colores de tu mirada

2.198



Poema Al Fondo de Héctor Rosales



Aturdidos por tantos barrotes, tantos
suplicios en áridos climas, viajamos
sobre las letras fusiladas
de los cuestionarios. En los ojos
se han entreverado frágiles cortometrajes
donde somos una esquina lluviosa,
un almacén sin puertas
ante el alba, quebrados bastones
en las plazas del invierno.

Aquí pregunto por ti, por ellos
y los otros. Acuden las tinieblas
murmurando el peligro.
Las fuerzas que alguna vez tuvimos
se agolpan bajo los muelles, destruidas.

Aquí cierro los ojos y lloro.
Un espantapájaros desmembrado
me imita al fondo
de la esquina lluviosa, verídica.



Poema Un Caracol Ya Basta de Héctor Rosales



A Julio Ricci

un caracol ya basta
para contagiar de lentitud el tallo
por el que viaja
y además
expandir su influencia paulatina
en ramas hojas corolas
la planta toda

hay situaciones en que
por rostro de extraño viandante
hallamos un rictus forzado atajando
el malestar que pugnaba declararse

y el aire
que conoce los disfraces sumamente
absorbe esa reacción de excusada delincuencia
y la trasmite a las golosinas
los postes los monumentos las azoteas
la tarde entera

qué fácil entonces
la tristeza

un caracol ya basta



Poema Terminará El Frenesí De Neón…. de Héctor Rosales



a Nelson Marra

terminará el frenesí de neón los lagartos incendiados
la exigencia y el mudo programa de radio

terminará la coreografía del chubasco el libro sin letras
la escalera el diálogo violeta entre rayuelas

y quedará algo que decir

y habrá una desazón
soldada muy adentro

un inútil medicamento
?sólo en farmacias?



Poema Negra Vocación Del Agua de Héctor Rosales



Ciego, escucho al mar extendido
en tu ausencia. Las voces de la noche
se suman a la negra vocación del agua.
(Creo que están raspando a los astros
mayores con el eco punzante
de tu nombre). Dicen
que un trapecista sin piernas
apenas se mantiene en una cuerda
de andrajos. Lo llaman.
Dicen que se parece a mí,
que no me reconoce; y que escribe
al mar una carta pidiendo
clemencia en los naufragios.

Ciego, hablo por fin banderas
de auxilio al mar extendido
en tu ausencia. El agua
prepara su misión,
mientras el coro de la noche
se incrementa.



Poema Museo de Héctor Rosales



a Manolo Belzunce

En este espacio quedó el dolor citado,
en esta misma arruga
cultivó la muerte su itinerario.

Aquel cuadro pertenece al Suicidio,
el famoso pintor
que vivió en tantos estados.

Si miran a la derecha
encontrarán la cocina del pánico:
un ojo donde arden almanaques
encendidos por un fuego incontrolado.

A la izquierda de aquellos disfraces,
sobre esa sarcófago de papeles
yace un poeta embalsamado,
su notoriedad se debe a
una extensa obra alegórica
(la ?Historia de los Gusanos?)

cuyos primeros versos decían:

?En este planeta queda el dolor citado,
en este mismo museo
cultiva la muerte su itinerario?…



Poema Los Ciclistas En Marte… de Héctor Rosales



a Álvaro Miranda

los ciclistas en marte adquieren grandes
velocidades sus robustas anatomías gozan
perenne juventud persistentes carreteras

de estos marcianos deportistas cuentan que
algunos constantemente corren fuga inusitada
según superstición por influencia contraída
al entrenarse en noches de tierra llena



Poema Lo Mismo de Héctor Rosales



y atenazado a los rituales
cuando el pregón de la existencia
se instala en la cúpula
del proceder repetido sin análisis
volveré a decir

buenos días
cómo está Ud.
y me responderán
más o menos lo mismo

de las opciones exteriores
que rondarán mi navío epidérmico
recibiré malos humores
cuentas que pagar
chistes baratos
poquísimas novedades
labios-muelle
un par de cartas atrasadas
y convaleciendo de
otras estocadas
pasaré la jornada

alguien cerrará su comercio
otro esperará un autobús contando
las monedas que lo separan de casa
un anciano pisará esa calle de
cuarenta y cinco años atrás
la gata del vecino dará a luz
cuatro límites que dormirán en el
fondo del agua por la mañana
un automóvil viajará
hacia el no regreso

y volveré a decir
buenas noches
y me responderán
más o menos
lo mismo



Poema Lección de Héctor Rosales



Hubo un antiguo liceo, unos cuadernos
que forraste con las frases que más
te protegían. Y hubo invierno
en aceras encogidas hacia única puerta
de colores reglamentarios. Los ómnibus
les hacían transfusiones
a las aulas, las asignaturas
se barajaban con urgencias cotidianas.

Vos te ibas después del aire.
Estirábase con tus pasos el silencio
tras los tímidos besos. Promesas
y mañanas coincidían con tu forma.

Final de noviembre. Otra época
hace uso de los mismos contornos.
He tropezado con una frase al volver,
solo, en aquella dirección. Quedé
ante paredes vetustas, enredado
en el musgo y en las grietas homicidas.

Tu imagen rociaba los poros del paisaje,
iba y venía por los andamios
de la angustia. Qué seco pulmón
este tiempo, esta mentira
arrugada en despedidas.

Jamás devolverías el aire.



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