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Poema Hermoso Es Estar Vivos de Guillermo Pilía



¿Qué otras palabras darte ?te escribí? que no fuesen
las más sencillas, las más apartadas
de estas otras, entornos de las cosas
?
De los dos fuiste siempre la que hería el silencio,
yo el que no deseaba rebajarte a una voz
?lo recuerdo: no sé si en el crepúsculo
de la mañana o la tarde me decías
Qué hermoso es estar vivos?, yo el que nunca quería
nombrar más que las cosas que he perdido: el olor
de la primera fogata que el viento
de marzo dispersaba, un perro que dormía
en una puerta junto a un pan, la calle
de un suburbio endomingado.
Qué hermoso
es estar vivos
?decías quizás en el crepúsculo
del alba o de la tarde, tal vez los dos estábamos
desnudos o volvíamos de un viaje?.
Esas cinco palabras ahora te devuelvo,
esas cinco palabras que nunca pedirán
ni nombre ni recuerdo, eternas en sí mismas:
las más tuyas y mías:
inéditas por siempre.



Poema Visitación A Las Islas de Guillermo Pilía



Aire de siglos inundaba las avenidas populosas,
los altos campanarios, los árboles
inmortales de la infancia. Con el fresco de la hora
perfumaban los comercios, los puestos de fruta
y el pregón de los feriantes matutinos.
Bienaventurado
quien podía gozar de aquella mañana
con ojos transparentes.

No tardarían las fiestas: el alma se preparaba
como para un día de campo,
de visitación a las Islas;
la iglesia adquiría un rumor de bienvenidas.
Bienaventurado cuando gozaste de aquella mañana
con ojos transparentes, cuando recordaste
como un viejo cuento perdido en la memoria
la parábola del Pródigo



Poema Sobrevivientes de Guillermo Pilía



Se congregan junto al fuego de la playa
y la hoguera se extingue con los primeros atisbos de la aurora.

Luego duermen hasta que el mediodía
los despierta con una extraña confusión
de sol tórrido y brisa marinera.

Pasan las horas de la tarde
contemplando el flujo y el reflujo de la costa
o se van a los acantilados a contemplar el panorama
de la bahía, el arribo del utópico buque que los rescate.

Y cuando la tarde también claudica,
por haber perdido ya la esperanza en las plegarias,
para los hombres serenos escriben un mensaje
y arrojan al mar la cotidiana botella.



Poema Isla Matutina de Guillermo Pilía



Nacías de continuo, isla matutina,
aún no arraigada al fondo de este río,
para acrecentar el verano y nuestros mitos,
entre vuelos de aves que emprendían
sus tempranas migraciones, en las noches
de serenas aguas aluvionales.

Día a día celebrábamos tu nacimiento, la botadura
de las naves recién calafateadas,
los viajes a las provincias extranjeras;
la fundación de un templo, de un gobierno; la luz
de un nuevo astro descubierto por los astrónomos;



Poema Isla En El Pensamiento de Guillermo Pilía



Noche junto al río. Serena emerge
esta isla en el pensamiento,
en el recuerdo de los días infinitos:
grandes vigas de madera que se elevan
desde el agua, gigantescas agujas
de relojes lunares, o tal vez plegarias
por los muertos insepultos. Maderas
de pie como cimientos
de antiguos palafitos,
despojadas de vida, olorosas a peces,
negras por el alquitrán
de los buques petroleros.

Retorno del canto: amarran en las vigas
los barcos de huesos que arriban
desde el fondo del río;
y grandes hortensias
llevan a sus tumbas subfluviales.



Poema Herido Por El Agua de Guillermo Pilía



12

Hubo otro tiempo en que íbamos a tientas:
yo escribía derecho en los renglones
de mi vida, como hombre responsable.

Pero éramos igual que dos mendigos
que viajan en la noche silenciosa
atravesando un país de lagunas.

Si todo tenía entonces un sonido
de pérdida, si estabas empeñada
en ignorar los días venideros;

y yo a veces cantaba
con una lengua de engrudo o de pan
que se me desmenuzaba en la boca.

22

Busco a veces con mi dedo un idioma
como el ladrón de tumbas busca el óbolo
en las bocas selladas de los muertos.

Pasa de labio en labio el alcanfor,
una brizna de hierba, un sustantivo
ruinoso y obsoleto:

la leche, una sortija, el pan y el vino,
una carne cubierta por las moscas,
las lluvias de Valdivia o Grazalema.

Arrojo al agua un anillo precioso.
Y sólo de tanto en tanto recojo
sonidos encarnados, como peces.

33

En vano yo buscaba ayer palabras
que tradujeran mayor santidad
que aquella de nuestros cuerpos desnudos,

otro viento mayor,
otros gestos más libres de ataduras
en el baile solar de la existencia.

Qué mezquino balbuceo esgrimía
para decir el gozo del perfume
que atravesaba el aire matutino…

Me he quedado sin voz para contar
cuando estuve por tanto viento herido,
moribundo de luz.

38

Un viento nocturno hace oscilar
el farol de la esquina con sus ráfagas,
como las alas de un ángel oscuro.

Hoy vuelve ese aire y se queda en mi boca
donde soy siempre el infante sin habla
que en las noches borroneaba papeles.

Algún día me nació esta tristeza
de adolescente que intuye el final
del verano en familia y de la infancia.

A veces, en mi niñez, sin quererlo,
en mis manos moría una luciérnaga,
mis dedos sucios de su última luz.

50

Digo sólo una sílaba:
si nadie quiere escucharla es en vano
que complete palabras.

Ninguno, más que yo, tiene la culpa
de que estas voces sean mis monedas
de comercio y a la vez mi tesoro.

¿No hice también un hoyo sobre el limo?
¿No subsistí alimentando un secreto
que las cañas nunca dieron al aire?

Finjo ver oro en la piedra que toco,
en los harapos y el pan; alegría
donde ven casi todos malvivir.



Poema Encrucijada Del Recuerdo de Guillermo Pilía



Canto del corazón, que en la noche
poblada de mitos se une
al silencio de la llanura,
al sueño de los potros, a la vigilia
de las aves de los campanarios:

en esta encrucijada del recuerdo
que llamamos infancia,
vuelve tu confusión de aguas y tierras,
de tiempos de aprendizaje, de tiempos
de visitación y vendimia.

Canto del corazón: en tus regiones
somos de nuevo como un dios niño
persiguiendo a su hermana,
como el temor al huracán y el amor a las islas
que naufragaban en el delta.



Poema El Milagro de Guillermo Pilía



Contaba mi padre que mi abuelo tenía
un ojo que siempre le lloraba, producto
de un golpe que le dio ?brutal? mi bisabuelo.
Tendría entre ocho y diez años entonces
y con esa marca vivió hasta los setenta.
Nunca supe qué falta nimia le acarreó
un castigo tan dilatado en la distancia
y el recuerdo: ese ojo lisiado que no obstante
no logró hacerlo cruel ni resentido.
Cuando hoy mi vista llora de cansancio
?como esta mañana que tanto se parece
a aquellas en que escuchaba de niño
la historia de mi abuelo?
pienso en el milagro
de mi padre que no sufrió la misma suerte,
de mis ojos sanos y de los ojos
más sanos aún de mi hijo;
en el milagro
de que esa infancia dolorosa de mi abuelo
se haya quedado allá en su isla, y solamente
trajera aquí sin odio un ojo humedecido
que hoy bien podría estar llorando por piedad.



Poema Día De Piedra Blanca de Guillermo Pilía



Día
hecho para mí.
R. Alonso

Día mayor, día
hecho para mí, para nosotros,
alto en el gozo, redondo
con la noche que lo cierra
como en aquellas vísperas
de fiestas de la infancia.

Día de navegación, de luz,
de sábanas y peces,
de pájaros y hojas en deriva
hacia las islas, a atolones
en que es dulce perder
la patria y los recuerdos.

Alguien marcará para mí, para nosotros,
con piedra blanca tu paso
efímero, la grieta
en la procesión de los años:
alto en el gozo, en la luz
y en los recuerdos en deriva.



Poema Casi Tango de Guillermo Pilía



Siempre fue viejo ?a mis ojos? mi padre
?no sé si por su innata pasión por el tango
que en mi infancia aborrecía, por el sencillo
hecho de ser mi progenitor o por otras
razones que ya no comprendo?. No obstante era
mi padre entonces muy joven, crecido
tal vez por tempranas responsabilidades.
Su reloj empezó a caminar algún día
más lento que el mío ?tan preocupado
por graduarme, por viajar y escribir,
por ser padre…
Ahora mi hijo dice
que él y yo sintonizamos la radio
en la misma frecuencia ?si el tango es tan sólo
una herida repetida en el tiempo?
y más que mi imagen el espejo refleja
la de mi padre, la de quien fue años atrás
mi padre: siempre viejo a mis ojos, cantando
Adiós muchachos, compañeros de mi vida

Casi al mismo compás ?y acaso sin dolor?
ahora vamos los dos envejeciendo.



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