Domingo, Enero 30th, 2005
El poeta envejece.
No ve la lÃnea,
la delgada silueta
que, antes, veÃa.
La escritura le baila
una polkita;
se le van los matices,
las golondrinas.
Pero se puso lentes
y oh maravilla
se dibujaron netas
las golondrinas.
Apareció de nuevo,
-la delgadiña-
aquella del romance,
palabra limpia…
Los tipos de su máquina
la tinta china
por más que los limpiaba
no aparecÃan…
Se arrimaba a la hoja
cuanto podÃa,
su nariz borroneaba
la letra fina…
Pero se puso lentes
y oh maravilla
volvieron las “corrientes”
las “cristalinas”…
Y releyó a Pessoa
y a Carlos Williams
y anduvo con Sabines
por la cornisa…
Ahora es un “cuatrojos”
es un “lenteja ”
pero ve lo que escribe
y lo que piensa.
De “Finisterre” 1986
Domingo, Enero 30th, 2005
Anda un amigo en medio de la noche.
Han cerrado los bares. Las persianas
de acero bajaron con estrépito. Los gatos
deslizan apetitos. Anda la luna
por ahÃ, velada. Pasan coches y luces;
sobreviene, después, un silencio
que mueve la plantita en la cornisa;
silencio que hace un chambelán
de un grillo -del canto de ese grillo-.
Anda un amigo en medio de la noche.
No lo conozco. Y él no me conoce.
Andamos cerca o lejos, nos cruzamos
-acaso- en una calle. Compartimos
un ómnibus, un cine, un banco de una plaza.
Anda un amigo y ando yo que soy amigo
de ese hombre. En órbitas distintas
-nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos.
En medio de la noche o con la aurora
de rosados dedos, vamos a hallarnos.
Y tenemos que estar preparados a ese encuentro.
Por ahora, susurra el viento oscuro,
graznan letreros viejos y el grillo mete lima.
Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios
y un cartel liberado zapateando en el polvo.
Estoy seguro. Nos encontraremos.
De “Murciélagos” 1981
Domingo, Enero 30th, 2005
Te vuela el alma o esa cosa que decimos:
el alma. Y tienes alas y aprendiste a volar.
Centellas de tus brazos o poemas
alzan al cielo ?adiós, adiós la tierra- la blanca catedral.
Un andamiaje de álamos nocturnos;
vas, en una calesa hasta el túnel lunar;
te vuela la camisa con el alma, y tu pecho
es todo el cielo, y una segunda realidad
-a la que se despierta en la vigilia-
te abre sus puertas.
Y cuando vas a entrar
hallas al hombre de la máscara de hierro
hallas al hombre de la máscara de hierro
hallas al hombre de la máscara de hierro
hallas al hombre de la máscara de hierro?
Domingo, Enero 30th, 2005
En el silencio de las rosas
reposan tus deseos.
Donde aprendieron
a llorar los sauces
surge
el rastro de tus pestañas
y el borde de tus labios.
Yo, sándalo
anhelo ungirte.
Sábado, Enero 29th, 2005
Huelo a luna
poséeme
sé colibrÃ.
Muerde mis labios
déjame sin entraña
rosa nocturna.
Sábado, Enero 29th, 2005
Mis manos
dibujan monarcas
cansadas de volar
Pongo flores en mi mesa
te espero…
los colores tienden a marchitarse
y vuelvo a sentir
tus uñas en mi espalda