Poema Ciegos de Toni GarcĂ­a Arias

Martes, Septiembre 30th, 2003



Nos volvemos ciegos
el dĂ­a que no nace para nosotros
y en la oscuridad de ese incierto amanecer
la sed y el agua serán
la misma cosa.

Habrán de saberse por un igual
la pasiĂłn y la agonĂ­a,
la huella y el pie que traza rutas en cada paso,
se perderán también
tu blusa y mis manos, mi boca y tu risa.

Amaneceremos en a memoria de un nombre
sin nosotros.
Añadiremos nuestros cuerpos
a lo ya perdido.



Poema Besos de Toni GarcĂ­a Arias

Martes, Septiembre 30th, 2003



Te pierdo.
A cada segundo
el olvido me borra un poco más de ti,
como un ejército de cenizas que invadiese
el mapa de tu rostro,
nublándome con su estéril manto
cada una de las palabras
que un dĂ­a me dijiste,
hasta que, al fin,
no queda más que un frágil susurro
de lo que fue tu voz
en mi memoria.

Te pierdo,
y cada segundo sin ti
me duele una hora,
y cada hora,
la vida entera.
Tu rostro se desvanece,
y ya no queda ni un trozo de piel
sobre el que aferrarme en sueños,
y al irte asĂ­,
tan lentamente,
tan gota a gota,
me dejas, al fin,
unos besos sin boca,
un cielo sin alas.



Poema Barcos de Toni GarcĂ­a Arias

Martes, Septiembre 30th, 2003



Barcos como olas, como alas.
Barcos que buscan barcos
como labios, como besos.
Barcos que regresan
como infancias, como ayeres
como pinceles de nuevo color
sobre el pasado.
Barcos que zarpan y que se alejan,
que derriten en los ojos
su distancia.
Barcos que naufragan y se hunden,
que doblan sus huesos
sobre una roca.
Barcos, siempre barcos
que zarpan, que atracan,
que se van y que regresan.
Como olas, como alas.



Poema Barcos De Tiempo de Toni GarcĂ­a Arias

Martes, Septiembre 30th, 2003



Pasan los días como barcos de tiempo. Dejan en su tránsito lento
la estela mortal de horas que se alejan.
Lo que habita bajo la piel del mar
cabe en un hombre:
tesoros,
naufragios.
En mi interior de redes guardo restos
de esas pequeñas cosas.
A veces, al contacto con el viento
la memoria azul
se eriza en espuma y acuden a la isla que soy
viejas heridas que el mar
no supo ahogar en la marea.
Travesaños de agua: el mar. Siempre distancia.
Zarpan los dĂ­as como barcos de tiempo,
llevan en su bodega ? mira su tránsito lento y lejano-
nuestros cuerpos.



Poema Ausencia de Toni GarcĂ­a Arias

Lunes, Septiembre 29th, 2003



Qué poco dura
la huella de una página
o el sabor de un verso,
o el saber de tan débil arquitectura;
poesĂ­a;
mezcla de tejidos y piel y memoria,
alquimia de fluidos y sangre y fotos y nada
sobre la palma inerte de esta hoja
que mide su tiempo
en ausencias al cuadrado.



Poema Dicho A Ciegas de Tomás Segovia

Lunes, Septiembre 29th, 2003



Di si eran éstas las palabras
MĂ­ralas bien
CĂłrtalas con cuidado
Y vamos a guardarlas
Sepultadas debajo de la casa
Tesoro rescatado
Devuelto al culto
Palabras guarecidas
Mantenidas en vida
Que de secreto se alimentan
Reverenciadas en su catacumba
Ocultas mientras dure afuera
la locura lasciva del lenguaje
Para sĂłlo sacarlas
Cuando pisemos el silencio soberano
En la omnisciente noche de la afasia
Y antes de que la clave se nos borre
Mirarlas un instante en su esplendor
Carne verbal viviente en el silencio
Inmaculadas concepciones
Rompedoras del cĂ­rculo vicioso
Otra vez mediadoras
Para que se hagan mutuos mediadores
Dos que dicen tĂş y yo
Antes de que la noche del amor los borre
Mas todo está fundado si al borrarse se hablan.



Poema Desnuda Aún, Te Habías Levantado de Tomás Segovia

Lunes, Septiembre 29th, 2003



Desnuda aĂşn, te habĂ­as levantado
del lecho, y por los muslos te escurrĂ­a,
viscoso y denso, tibio todavĂ­a,
mi semen de tu entrada derramado.

Encendida y dichosa, habĂ­as quedado
de pie en la media luz, y en tu sombrĂ­a
silueta, bajo el sexo relucĂ­a
un brillo astral de mercurio exudado.

Miraba el tiempo absorto, en el espejo
de aquel instante, una figura suya
definitiva y simple como un nombre:

mi semen en tus muslos, su reflejo
de lava mĂ­a en luz de luna tuya
alba geolĂłgica en mujer y hombre.



Poema Contra Mi Tacto Evocador Me Afano de Tomás Segovia

Lunes, Septiembre 29th, 2003



Contra mi tacto evocador me afano.
Con los más duros y ásperos pertrechos
he trabajado hasta dejar deshechos
por el hierro los dedos de esta mano.

Los quiero embrutecer, pero es en vano;
en sus fibras más íntimas, maltrechos,
aĂşn guardan la memoria de tus pechos,
su tibia paz, su peso soberano.

Ni violencias ni cĂłleras impiden
que fieles y calladas a porfĂ­a
mis manos sueñen siempre en su querencia,

ni mil heridas lograrán que olviden
que acariciaron largamente un dĂ­a
la piel del esplendor y su opulencia.



Poema Canciones Sin Su Música de Tomás Segovia

Domingo, Septiembre 28th, 2003



Porque te voy a ver tal vez mañana
y porque aĂşn palpita aunque dolido el tiempo
por un instante pacto con mi historia
puedo al fin dar tu rostro a este abandono
poner mi nombre a aquél que desangraste
llamar mi vida a este naufragio
saber que fue todo verdad tu amor
y fue tu desamor verdad del todo
eras tĂş quien me alzaba de la sombra
y hecha sombra impensable eras tĂş quien me herĂ­a
confieso que te quise salvadora o maligna
mi esplendor o mi muerte eran tu ministerio
y yo te amaba en todos tus poderes
todo lo supe fue ese abismo el que quise
y hoy todavía para mí ya no hay mañana
sino por la violencia con que espero
por mi bien o mi mal volver a verte
una vez más una sola vez más
siempre una sola siempre
una misma vez más.



Poema Arroyo de Tomás Segovia

Domingo, Septiembre 28th, 2003



En la prisa de su ímpetu tiránico
No oye nada el arroyo
Desde el foso sin bordes de su propio fragor
Desde aquĂ­ arriba
Se ve el tropel de espaldas lĂ­quidas
Sin cesar arrojándose
Con la monĂłtona constancia
De un perpetuo desorden

Esta vehemencia se abalanza
Hacia un tĂşnel del tiempo
Que no debiera tener término

El arroyo perpetuamente empieza
Por siempre su después es otra vez ahora

¡Ah sí! resiste
No te dejes salvar por mis palabras
No cedas uno solo de tus ansiosos rasgos
A la imagen de ti
En la que te amaré luego

Te juro que estoy mirándote
Fuera de este poema
Donde corro contigo
Abrazado a un impulso y ciego a toda meta

Queriendo que mi vida igual que tĂş
No sepa nunca dĂłnde acaba el tiempo.



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