poemas vida obra regina jose galindo

Poema Yo, Que Sólo Creo… de Regina José Galindo



Yo, que sólo creo en las aureolas de mis pezones
y conservo blanco sólo las paredes de casa
y las líneas que meto en mi nariz

odio que me llamen ángel.

Yo, que lo único que quiero es fuego.



Poema Soy Un Lugar Común de Regina José Galindo



Soy un lugar común
como el eco de las voces
el rostro de la luna.

Tengo dos tetas
-diminutas-
la nariz oblonga
la estatura del pueblo.

Miope
de lengua vulgar,
nalgas caídas,
piel naranja.

Me sitúo frente al espejo
y me masturbo.

Soy mujer
la más común
entre las comunes.



Poema Si Fuera José de Regina José Galindo



Si fuera José
-sólo José-
no tendría este pene atrofiado
mis tetas se hundirían
me llenaría de pelos.

No me las cogería a la fuerza
ni las miraría a las nalgas.

Si fuera José
sería igual de vulgar
y no me enamoraría de Regina.



Poema Prensado A Mis Entrañas Permanece de Regina José Galindo



Prensado a mis entrañas
permanece

Hace un año vive conmigo
chupando mi sangre
mi sudor
mi sexo.

He intentado un aborto
pero este amor
no conoce la muerte.



Poema Mi Cerebro Lleva Dentro Una Masa… de Regina José Galindo



Mi cerebro lleva dentro
una masa en estado de descomposición.

Los buitres
pi co te an
pi co te an
pi co te an

Poco a poco
traspasarán el cráneo
y penetrarán sus picos.

Será entonces el día del gran banquete
del eructo último
del buen final

(Inédito)



Poema Mi Abuela No Me Dejó… de Regina José Galindo



Mi abuela no me dejó
una muñeca
una joya
un te quiero

me dejó
-en cambio-
muchos rencores
envueltos en un pañuelo rojo
que decía:

personal e intransmisible



Poema La Muerte No Tiene Metáfora de Regina José Galindo



La muerte no tiene metáfora
es simple y clara

dejás de funcionar
te quedás tieso en medio del todo

el reloj
-mientras-
sigue funcionando

(Inédito)



Poema Cipramil de Regina José Galindo



Seguiré aniquilándote cada día

Cada dosis será una bala
te penetrará la carne
romperá tus huesos
doblará tus ansias

Yo veré de cerca como gimes
como sangras
y con un poco de suerte
te veré morir

Entonces abriré la boca
cerraré mis dientes
y regalaré al mundo una sonrisa
en memoria de mi difunta depresión.

(Inédito)