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Poema Canción De Amor Para El Camino de Antonio Murciano



¿Lo pisado es lo perdido,
lo por pisar el encuentro?
En saber por dónde vamos
consiste, amor, nuestro juego.

Tierra de donde venimos,
por donde fuimos viniendo,
por donde vamos, camino
de donde no volveremos.

Caminando escuchamos
los propios ecos.
Nada ni nadie somos
al detenemos.

Si la vida es camino,
caminaremos.
Yo, conmigo y contigo.
Tú, con mis sueños.



Poema Corazón de Antonio Murciano



Abierto tengo el corazón a todo
lo que sea palabra verdadera;
hombre que llegue a mí de otra manera
lo encontrará cerrado a piedra y lodo.

Mi corazón es llano y sin recodo,
y tan por dentro humano y tan por fuera,
que aunque de ausencia y desamor muriera
no quisiera que fuera de otro modo.

Quien palabras le llueva de ternura,
quien en su tierra siempre honrado grano
comerá el pan de la amistad segura.

Que abierto está en la palma de mi mano
como una roja fruta ya madura,
pura para la boca del hermano.



Poema Antiguo Amor de Antonio Murciano



HOY en la calle sola,
cayendo a plomo el sol en las veletas,
comprendí que la vida
a veces abre heridas que no cierra.

Venía de lo suyo.
Yo iba a lo mío por la misma acera.
Pero hacía tantos años,
tantos recuerdos que dejé de verla,
que fue verla y sentirme
como alfileres dentro de las venas,
como una mano que oprimiera el cuello
y me pusiera la saliva seca.

Fue subirme a la boca
una palabra tonta, una cualquiera,
fue hacer un gesto absurdo con la mano
mientras pasaba, amor antiguo, ella.

No fue buscarla. No.
No fue decirla, ni quererla.
Venía de lo suyo
y cruzó por lo mío, viva, muerta.



Poema Vuelta Al Amor de Antonio Murciano



YA estoy de vuelta, amor, viniendo estoy,
llegando más a ti cada rodada;
no vuelvo a lo dejado la mirada,
siempre adelante remirando voy.

Hombre que sueña y que se acerca soy,
hombre que viene por la madrugada,
que anhela y goza y tiembla la llegada
muerto de ayer y redivivo de hoy.

no sé si de mis huertos, de mis rosas,
si vengo de mi campo con espinas,
si del mundo, no sé, si de mis cosas…

Sé que soy hombre que se acerca al beso,
hombre que sueña pueblo con esquinas,
hombre que sueña que se acerca… Eso.



Poema La Amada de Antonio Murciano



AQUÍ, bajo mi frente poseída,
bajo el mar de mis ojos, naufragada,
bajo mi boca cálida, abrazada,
aquí, bajo mi pecho, estremecida;

aquí te quiero, vida sobre vida,
suspiro y risa y fuego y sed calmada,
aquí, entre mis dos brazos, abrazada,
con tu cintura en flor, aquí, ceñida.

Aquí te me destrenzas, te me llegas.
Y ahora que ya eres mía y puedo y quieres
te me proclamas casta y te me entregas.

Aquí te me destruyes, te me hieres,
te bebes mi vivir, te me doblegas
-tibia carne de amor- y te me mueres.



Poema Hoy Camino Hacia El Alba de Antonio Murciano



Hoy camino hacia el alba. Sueño. vivo
lo por vivir, revivo lo vivido.
Hoy soy el humo manso de las casas
el que me eleva el corazón. Hoy nace,
dentro de mí, el pueblo. ¡Qué milagro
soñar, guardar, sentir tanta blancura,
tantas horas gemelas, calles, patios
de siempre, tanta oliva de paz, tantos
recuerdos, tanta infancia mía ida!

Hoy es la brisa malva de sus campos
la que me orea el corazón. Hoy crece
su tierra en mí. ¡Qué olor a malvavisco,
a romero, a tomillo y a cantueso,
qué verde el ceñidor de sus chumberas,
qué lento andar uncido el de los bueyes,
qué soledad lanar la del rebaño,
cuán dorada su mies, cuán pleno el fruto
de sus racimos en agraz, sus huertos,
su total granazón esperanzada!

Hoy es la sangre antigua de sus gentes
la que me puebla el corazón. Hoy late
el pueblo en mí. ¡Oh, qué belleza honda
la de sus leñadores con el alba,
la de su laboriosa artesanía,
la de su plaza con su alegre rueda
de niñas en la tarde, sus muchachas
con la sonrisa en flor; esposas, madres
aguardando la hora del regreso
tras la pura clausura del visillo
y esos ancianos de la barba en nieve
trenzando el hilo-pita o la tomiza
mientras baja la luna a su azotea!

Llevar un pueblo así entre la carne,
con su nube arrollada a la cintura,
con palomas y flores, con campanas,
con ríos-venas y hacia un mar de dicha,
con amigos y surcos y canciones,
es encalarse el alma y decir: ¡Vivo!

Allí está el pueblo, aquéllas son sus torres.
Sobre mi corazón al fin, crecido
bajo mi voz. Qué renovado gozo
irse acercando hacia su piedra en vilo,
hacia su cal, hacia su nube… Pueblo
norte de un sur, ya para siempre mío.



Poema En El Sur de Antonio Murciano



En el sur,
todo es del tiempo;
quiero decir que no cuenta,
que le echemos tiempo al tiempo;
que no vemos las manilas
de ese gran reloj del tiempo;
quiero decir que parece
que hay un poco más de tiempo
que en las otras tres esquinas
de la rosa de los tiempos.



Poema El Tiempo No Existe de Antonio Murciano



«Si vienes por ejemplo a las cuatro…,
comenzaré a ser feliz desde las tres.»
Saint-Exupery

El tiempo no existe
cuando estás conmigo.
Tan sólo lo cuento,
lo peso y lo mido,
tan sólo lo sufre
mi carne y mi espíritu,
lo bendigo sólo
no sé o lo maldigo,
cuando estás viniendo
o cuando te has ido.
el mundo no existe
cuando estoy contigo.



Poema El Poeta Vive La Víspera De Su Boda de Antonio Murciano



ME tiembla marzo por la sangre. El viento
bate cristales por mi duermevela.
Se me enreda en las manos todo. siento
que una ronda de arcángeles me cela.

Que una ronda de arcángeles la guarda
para que venga a mí de gracia plena.
todavía no viene. ¡Cuánto tarda!
¡Oh noche larga de la luna llena!

¡Oh noche larga en que la luna acuna
-bamba de plata- mi soñante empeño!
(Miro caer las horas una a una
apoyado en el hombro de mi sueño.)

Apoyado en el hombro de su vida,
¡qué bien ya para siempre peregrino!
Peregrino de amor. ¿Por qué escondida
senda se va la cima de un destino?

Senda. Cima. destino. Tres palabras.
A las cimas se va sólo subiendo.
Al amador, Amor, puertas le abras
cuando venga en llamar. Va amaneciendo.

Hoy vengo yo a llamar. -¿Quién es?… -¿Quién
soy?
un hombre solo y hasta todavía
que viene y que se va que vengo y soy
en busca de una sola compañía.

Buscando estoy la paz en la mañana…
No venid, mis amigos, no… Dejadme.
Bien me sé que es costumbre, cosa vana,
lo sé, pero hoy no puedo. Perdonadme.

Hoy no puedo. De veras. Otro día
me dáis la despedida y los abrazos.
( ¡Cómo me pesa, Dios, esta alegría
de levantar un mundo con mis brazos! )

Norte y sur de mi vida: cuna y losa,
principio y fin. El mundo está bien hecho.
Vida del hombre: amor, espina, rosa
y una alondra que cante por el pecho.



Poema Dialoguillo Entre El Amor Y El Amado de Antonio Murciano



-¿CÓMO reparto mi tiempo,
cómo comparto el amor?
-De luna a luna conmigo
contigo de sol a sol.
-También existen los otros…
-Sólo existimos tú y yo.
-Somos tres: tú, yo
y los otros.
-Somos dos.
-¡Uno!… ¿Tú?
-No
-¿Yo?
-Ninguno
( Y fue en silencio el amor. )



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