poemas vida obra antonio jose mialdea




Poema Ausencia de Antonio José Mialdea



Ausencia llamaré
al murmullo del mar sobre tu cuerpo,
al cielo gris,
a la golondrina que busca tu pecho cada tarde,
a tu silencio cansado de morir
en las esquinas del mundo.
Ausencia llamaré
a las manos de tu voz quebrando el aire
en busca de las alas de mi voz que a ti te llaman.
Ausencia llamaré
a tus labios que rozan los cristales del tiempo
para clavar en mis ojos melodías de sangre.



Poema Variación Sobre El Vértice Del Frío de Antonio José Mialdea



A África Vidal con quien aprendí otra forma de leer poesía

Arrival 1946
The boat docked in at Liverpool.
From the train Tariq stared
at an unbroken line of washing
from the North West to Euston.

These are strange people, he thought-
an Empire, and all this washing,
the underwear, the Englishman’s garden.
It was Monday, and very sharp.
Moniza Alvi

Hoy es lunes. En Liverpool llueve
y en mis sueños aparece de repente el vértice del frío,
la afilada línea inquebrantable
donde el mar se convierte en un gran lienzo
en que olas son olores, donde el aire es un cuchillo
que se clava traspasando cada esquina
de este cementerio del tiempo.
Ahora que ante mí desnuda te contemplo
déjame que yo también en tus jardines me desnude
para después morir y renacer en este puerto.

De «El vértice del frío» 2005



Poema El Vértice Del Frío de Antonio José Mialdea



Ahora que en mis sueños atardece
por última vez escribo en el vértice del frío
y sólo tú podrás quebrar mi sombra.
Si hubieras visto el mar anegado de flores,
y tu palabra en tus manos y en mis manos el aire
ardiendo entre dos gotas de rocío,
comprenderías por qué construyo el mundo
en este lienzo en que las olas son olores
en el vértice del frío.



Poema El No-lugar Donde Te Sueño de Antonio José Mialdea



Alargaré mis brazos como ramas
y con ellos rodearé el mar, tus fantasías
y aquella tarde en que por vez primera
de una gota de agua nació el fuego.
Alargaré mis brazos si me dejas
defender la soledad con que te escribo
cada verso, cada tarde, cada océano
acurrucado en las sombras de tu cuerpo.
Alargaré mis brazos muy callado
y regresaré al mismo silencio donde siempre
te recuerdo las mismas veces que te olvido:
el no-lugar donde te sueño.

Ese no-lugar donde te sueño
es tu voz sobre las olas meciendo la tristeza,
el amor invisible que navega a tu lado
sin apenas rozarte.
La noche que sonríe mientras te hiere
con rituales que recorren la flor de tu cuerpo.
Tu ser-de-vuelo, tu secreto en el mar
ahora se desangra y te abre los labios
para que yo muera en ellos de manera inexacta
como la voz sobre las olas cuando mece tu tristeza
en un tiempo en que tú ni eras todavía.



Poema Amor Dame La Mano de Antonio José Mialdea



La mano suele ser lo primero que muere
pero en tu caso es el fuego
que mantiene el incendio y la agonía
de la fragilidad presente que ya eres
y de la ausencia poderosa que te esquiva
en el recuerdo azul.
Contigo sé que la verdad
-si acaso-
finge…



Poema Un Verso Donde Muera de Antonio José Mialdea



Cuando ya no sea capaz de engendrar estrellas
que alumbren lo mismo tu vientre que tu espalda
o los flujos de la tierra que anochece.
Cuando no cambien de color los lirios si los miras
hacia los tonos curvos de tu cuerpo
o hacia donde se produjo la extática locura.
Búscame entonces un verso donde muera,
un verso que hable de los sueños de la vida
o uno que nos diga de la muerte si tú quieres;
que para amar, no importa lo que diga sino la sangre
que con nuestra sangre envenene cada esquina donde olvido.
Un verso que se calle cuando al corazón nos llegue.

De «Si ves que te hablo y anochece» 2004



Poema Tu Cuerpo De Abril de Antonio José Mialdea



Mientras estuvimos desnudos a distancia
los contornos blancos de tu cuerpo de abril
perfilaban la luz de un tímido universo.
Mientras estuvimos desnudos a distancia
mi palabra era blanca como tu cuerpo de abril
y al llegar hasta ti nunca supe
si era tu luz o mi propio silencio .
Pero ahora tan cerca que mis manos te tocan
y el único espacio que nos queda es azul,
cuando ya las palabras carecen de forma
y sólo son aire que sólo quiere morir:
me pregunto si este amor es sólo un sueño
o una de esas tardes tan extrañas que te amo.



Poema Tu Cuerpo de Antonio José Mialdea



Eres capaz de resumir el mundo cuando miras,
de trazar el horizonte con la línea tan delgada de tus labios,
de amarrar con tus manos mi vida desatada,
de envolver con tu cuerpo mi cuerpo sin descanso.
Tu cuerpo…
Crepúsculo que tiembla, noche de adentro.
Todo se vuelve oscuro cuando tu cuerpo de palmera
salvaje me detiene,
huracán del sur de cada cosa.
Eres una roca sola en el mar donde sostengo
mi universo sin palabras.



Poema Thistle de Antonio José Mialdea



Y tú ya no estás
y sin embargo tus caricias en el aire,
Thistle,
abrasan todavía ingenuas mi memoria
como si fueran tus manos.
Y alguno de los piélagos del alma,
de mi alma, Thistle,
todavía te llama
con la voz en el puerto quebrada de las olas.
Yo, a pesar de todo,
te debo la palabra
y todas esa tardes que pasamos
sentados al margen de la vida,
contándonos las cosas cotidianas
y otras que inventamos
huyendo del olvido.
Pero tú ya no estás,
ni siquiera desgarrada por las espinas del frío.



Poema Soñarte Así de Antonio José Mialdea



Ya sabes que te sueño en los perfiles del mundo.
Allí esperaré tus besos cada tarde.
Soñarte es morir, lo sé, pero no importa.
Morir así es como rescatarme
del sueño de tener que vivir clavado en la memoria
de aquellos besos -¿recuerdas?- que lloraron en el aire.



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