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Poema Poetas de Alan Mills



¿Qué seremos ahora?

Enormes cóndores
que surcan los vastos empíreos
brindando su fealdad al orbe.

Camellos obstinados,
jorobados de tormentos,
cargando aguas amargas
para el susurrante desierto.

¿O es que somos paquidermos
armados de marfil
y nuestras patas son las torres
que encarcelan al miedo?

Quizás seamos perros salvajes
que embestimos en manada
doblegando medrosamente
a nuestras presas
y anunciamos con carcajadas
nuestro mutis.

O tal vez el semblante
de un jaguar enjaulado;
nuestra palabra es
su majestuosa mirada turbia
que palidece en el encierro.

Somos el parco silencio del albatros
al cesar el batir de sus alas:
extinguiéndose
ante la triste cadencia del bullicio.



Poema Totales / Ars Poética de Alan Mills



A BEATRIZ COSENZA

Contenerlo todo
(el vaso del universo)
y pulir piedras con miradas.
No cabe la poesía en la palabra:
la estira/ la tensa/ la quiebra.
Hay quien lo sabe y llora.
Entrega silencios
para parecerse a Dios.
¿De dónde nace un ser bello?
Si el verbo se hiciese carne
la poesía daría tanta verdad
como un puño de tierra
sería tan cierta como el aliento
del anciano que sueña futuro
en larga fila de jubilados.
Lo bello persigue lo bello
aunque en ello se vaya la vida.
¿Y la mentira?
Camina con ella/ enamórate/ muere.
Animal purificado y débil
planeta gemelo del dolor y la gracia.
El dolor es anuncio de divinidad.
La poesía se persigna ante las cosas.



Poema Telegrama A Roberto Juarroz (desde El Relámpago) de Alan Mills



Tiembla la tierra
(todas las raíces desnudas)
llega el silencio
(memoria del relámpago).
Un ser nace y muere.
No le da tiempo
para pensar en palabras.
Nadie supo.
No-hombre:
efímero balbuceo de carne.
Carne sin palabras.
Duró lo que duró el silencio.



Poema Sombras de Alan Mills



A MAURICE ECHEVERRÍA

ser una sombra

(la luz malgasta su ser
no traduce el enigma)

ser la sombra de algo
una lengua de oscuridad

(torrente sin voz
instalado en el sueño)

a qué venir a quejarse
si los insectos siguen naciendo y muriendo
y viven su tránsito como ráfaga gozosa:
sus horas son mucho más largas
que nuestras horas

ser la sombra de algo
que quiso ser y no es

una piedra es legítima
y merece ser
aunque su destino sea
destrozar un cráneo



Poema Snapshot De Un Sueño de Alan Mills



¿De qué sirve esperar
lo que nunca llega?
Un torrente de seres
se agolpa en la noche
y no dice algo nuevo.
Dice lo dicho. Nada más.
El que duerme está solo.
Todo aquel que duerme está solo.
Un mar de cosas
se clava en la cabeza
y atisba lo que no dicen los seres.
¿Los seres qué dicen?
El que duerme espera algo.
Sangre/ agua /
sal/ marea/
tierra/ amor.
Caer del cielo.
Un imán en la tierra
para nuestras alas de acero.



Poema Radical 2003 de Alan Mills



A JAVIER PAYERAS

Que este verso se oponga al siguiente.
Ah, la sustancia liminar del mundo.
La palabra tiene tentáculos
que el poeta esquiva
para encontrar raíces.
Si bien vale reconciliarse,
saber decir, verbigracia:
«la vida avanza cual velamen roto».
La actitud nada otorga, lo sabemos.
Luego nos contradecimos:
andamos las calles casi borrachos,
viendo a las gentes y pensando
en cómo llevan esa vida pedestre
que se parece tanto a la nuestra.
Nos da rabia.
Reímos como idiotas.
La vida tiene tentáculos
que el poeta esquiva.
¿Dónde las raíces?
Que este verso se oponga al anterior
y éste al siguiente.
Mala manera de plasmar la dialéctica.
Ah, la sustancia liminar del mundo.



Poema Pensando, Por La Tarde de Alan Mills



Desde mi calabozo
ensimismadas
redoblan gotas
de azufre
contra el fuego.

Se encienden candiles
con el viento
me ven
borrando lágrimas
en el crisol
de la otra mesa.

Deletreo los abismos
los desfloro
uno a uno
para que el miedo
(con sus gastados espectros)
en la noche
no persista.



Poema Noche de Alan Mills



cuánta luz tragan las horas

en mí el llanto
de las criaturas perdidas

respirar en un insomnio
que haga de los huesos un cálido refugio

negro es el plasma de la noche
mucha la tierra que aparta a los enterrados

qué ser si no memoria
en este caos sin resguardo
del sol vivo quemante de la sangre

o la aventura del mal
o el amargo fondo de los ceniceros

la penumbra devela el origen
el nacimiento de algo antes muerto
que escapa por las rendijas de los siglos

pienso una palabra
al unísono mueren miles de hombres

nace de la muerte este susurro
que mojará los caminos de la carne



Poema Memento de Alan Mills



A HÉCTOR PEÑA DÍAZ Y JOS?LUIS PERDOMO

¿Permanece la memoria?
(La sangre es certeza horrible.
El agua el semen del tiempo).
¿Acaso el tiempo quiso llamarnos
para reconocerse en el aliento de los mares?
Nuestros pies gastan la tierra
dejando láminas de piel en las rocas.
Acaso la memoria es corta
y la tierra el vestirse del tiempo olvidado.
Las hormigas se alimentan
con la piel que pierden los hombres.
Acaso esa pérdida
sea el llanto de los cuerpos
que piden ser recordados.
El tiempo llama.
Empujemos nuestros pies
ardientes cual bestias inconsolables.



Poema Más Que La Muerte de Alan Mills



Más que la muerte
el miedo.

(Mujeres vestidas de negro,
vacunadas de amnesia.
Son tristes. No olvidan).

Un muerto,
más que un muerto
el miedo
de ser sangre corriendo,
de ser una sombra vaciada de vida.

Más que la muerte
estar solo,
terriblemente solo
como un poderoso
que no sabe amar sin golpearnos.

Y la palabra
(como si tal cosa pudiese)
se sitúa más allá
intenta perderse de la muerte
aun cuando sabe que sólo es el fermento
de algún aliento antiguo que se resiste a callar.

(«Dios lo tenga en su gloria»,
musitaban las mujeres).

Hay un muerto,
nadie descansa.



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