Poemas de Pablo Garcia Baena

Domingo, abril 4th, 2004




Poemas de Pablo De Rokha

Domingo, abril 4th, 2004




Poemas de Pablo De Olavide

Domingo, abril 4th, 2004




Poemas de Pablo Cassi

Domingo, abril 4th, 2004




Poema El Paisaje de Czeslaw Milosz

Domingo, abril 4th, 2004



El paisaje no necesitaba nada excepto glorificación.
Excepto mensajeros reales que trajeran sus dones:
Un nombre con un atributo y un verbo inflexivo.
Si solamente preciosos robles copiosamente brillaran
Cuando nuestros bravos estudiantes, en un camino sobre el valle,
Pasean y cantan “La Oda a la Alegría “.
Si al menos un solitario pastor grabara cartas en una corteza.

El paisaje no necesitaba nada excepto glorificación.
Pero no existían mensajeros. Matorrales, oscuras gargantas,
Bosque colgando del bosque, pájaro de largo gemido.
Y quién aquí podría iniciar una frase?
El paisaje era, quien conoce, probablemente hermoso.
Allá abajo, todo estaba derrumbándose: las salas del castillo,
Las callejuelas detrás de la catedral, los bordellos, las tiendas.
Y ni un alma. Por tanto, de dónde podrían venir mensajeros?
Después de olvidados desastres, yo estaba heredado a la tierra,
Abajo, a la playa del mar y, arriba, a la tierra, al sol.

Versión de Rafael Díaz Borbón



Poemas de Pablo Baca

Domingo, abril 4th, 2004




Poemas de Pablo Antonio Cuadra

Domingo, abril 4th, 2004




Poemas de Otto Rene Castillo

Domingo, abril 4th, 2004




Poema Una Vida Feliz de Czeslaw Milosz

Domingo, abril 4th, 2004



Su antigua edad cayó en años de abundante cosecha.
No había terremotos, sequías o inundaciones.
Parecía como si el cambio de las estaciones ganara en constancia,
Las estrellas crecían vigorosas y el sol aumentaba su poder.
Aún en remotas providencias no se agitaba la guerra.
Las generaciones crecían amistosas hacia el prójimo.
La naturaleza racional del hombre no era un motivo de irrisión.

Era amargo decir adiós a la tierra renovada.
Estaba envidioso y avergonzado de su duda,
Contento de que su lacerada memoria desaparecería con él

Dos días después de su muerte un huracán arrasó las costas.
Humo vino de los volcanes inactivos por un centenar años.
La lava se extendió por los bosques, viñedos y poblados.
Y la guerra comenzó con una batalla en las islas.

Versión de Rafael Díaz Borbón



Poemas de Otoniel Martínez

Domingo, abril 4th, 2004




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